Adad-Nirari III: ¿el rey asirio de Jonás?

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La estela data aproximadamente del año 800 A.C. y ofrece uno de los primeros registros arqueológicos del nombre Palestina (Pa-la-áš-tu). La inscripción menciona un ataque asirio contra el rey de Aram y los detalles del tributo final recibido. La traducción de la estela es la siguiente:

“En (mi) quinto año de reinado, cuando me asenté en el trono real de poder, movilicé (las fuerzas de mi) tierra. Di la orden a los ejércitos de Asiria, ampliamente desplegados, de avanzar contra Palashtu (Palestina). Crucé el Éufrates en su momento de mayor caudal. Los reyes desplegados y hostiles que en tiempos de Shamshi-Adad, mi padre, se rebelaron y no entregaron sus tributos. Bajo el mando de los dioses Assur, Sin, Shamash, Adad e Ishtar, mis aliados cayeron aterrorizados a mis pies y recibí sus tributos. Di la orden [de marchar contra Aram] a Mari’ [Ishutup] en Damasco [su ciudad real]. Recibí 100 talentos de oro y 1.000 talentos de plata”.

La fecha y el contenido de esta estela tienen algunos paralelismos interesantes con 2 Reyes 13. Los eventos registrados en esta estela coinciden con el reinado de Joacaz en Israel. William F. Albright data su reinado entre los años 815 y 801 a. C., mientras que E. R. Thiele sugiere el periodo comprendido entre los años 814 y 798 a. C.

En 2 Reyes 13:1-5 leemos: “En el año veintitrés de Joás hijo de Ocozías, rey de Judá, comenzó a reinar Joacaz hijo de Jehú sobre Israel en Samaria; y reinó diecisiete años. E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, y siguió en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel; y no se apartó de ellos. Y se encendió el furor de Jehová contra Israel, y los entregó en mano de Hazael rey de Siria, y en mano de Ben-adad hijo de Hazael, por largo tiempo. Mas Joacaz oró en presencia de Jehová, y Jehová lo oyó; porque miró la aflicción de Israel, pues el rey de Siria los afligía. Y dio Jehová salvador a Israel, y salieron del poder de los sirios; y habitaron los hijos de Israel en sus tiendas, como antes”. (RVR1960)

Es posible que el libertador sin nombre que salvó al reino de Israel de la opresión y la amenaza de los arameos no sea otro que el mismísimo Adad-Nirari III.

Los paralelismos entre el texto bíblico y el reinado de Adad-Nirari III no terminan aquí. En 2 Reyes 14 tenemos la primera mención al profeta Jonás, hijo de Amitai. La historia de Jonás es considerada por algunos estudiosos como una alegoría. Algunos incluso rechazan la figura histórica del propio Jonás. Desde luego, según el texto de 2 Reyes 14, parece que Jonás era una figura histórica. Es más, las frecuentes citas que Jesús hace de Jonás parecen sugerir que Jonás también fue un personaje histórico real para Jesús.

En Lucas 11:30 Jesús compara su generación con la generación que vivió en la época de Jonás: “Porque así como Jonás fue señal a los ninivitas, así lo será el Hijo del Hombre a esta generación”. (RVR1960)

2 Reyes 14 nos dice que Jonás vivió durante el reinado de Jeroboam hijo de Joás, rey de Israel. William F. Albright fecha su reinado entre los años 786-746 a. C., mientras que E. R. Thiele sugiere que fue co-regente con Joás entre los años 793 y 782 A.C. y único gobernante entre los años 782 y 753 a. C.

Ambas fechas entran dentro del reinado de Adad-Nirari III (805 a 782 a. C.). Aunque existen otros candidatos para el “rey de Nínive” de Jonás, Adad-Nirari III parece ser una opción interesante debido a su poco conocida revolución monoteísta. Por razones desconocidas, Adad-Nirari III eligió a Nabu, el dios asirio de la alfabetización, los escribas y la sabiduría, como el único dios que debía ser adorado.

En su libro titulado El mundo antiguo desde 1400 a 586 a. C., Francis Nicole hace la siguiente observación: “hubo una extraña revolución religiosa en tiempos de Adad-Nirari III, que puede ser comparada con la del faraón egipcio Akenatón. Por alguna razón desconocida, parece que Nabu (Nebo), el dios de la ciudad de Borsippa, fue proclamado dios único, o por lo menos dios principal del imperio. Se erigió un templo a Nabu en 787 a. C. en Cala (también conocida como Nimrud), y en una de las estatuas que uno de los gobernadores dedicó al rey aparecen estas significativas palabras: “confiad en Nabu, no confiéis en ningún otro Dios”.

Nicole sigue: “el lugar preeminente otorgado a Nabu en la vida religiosa de los asirios se revela por el hecho de que no hay ningún otro dios que aparezca tan a menudo en nombres personales. Esta revolución monoteísta tuvo como una vida tan corta como la revolución de Atón en Egipto. Los adoradores de las divinidades nacionales asirias se recuperaron rápidamente de su impotencia, volvieron a ocupar sus lugares privilegiados y suprimieron a Nabu. Esta es la razón por la que se sabe tan poco acerca de los eventos ocurridos durante la época de la revolución monoteísta. La cronología bíblica ubica el ministerio de Jonás en la época de Jeroboam II de Israel, que reinó entre los años 793 y 753 a. C. Por lo tanto, la misión de Jonás a Nínive pudo haber ocurrido durante el reinado de Adad-Nirari III, y pudo haber tenido algo que ver con su decisión de abandonar a los viejos dioses y servir sólo a una deidad. Sin embargo, esta explicación sólo es una posibilidad, ya que material de ese período es tan escaso y fragmentario que aún no es posible conseguir una reconstrucción completa de la historia política y religiosa de los asirios durante el periodo del que estamos hablando”.

Según este supuesto, si de hecho Adad-Nirari III es el rey de Nínive, parece razonable concluir que, al enviar a Jonás, el Dios de Israel tendió su mano de misericordia al mismo rey que antes había librado a Israel de la opresión de los arameos.

El mensaje de Jonás llevó a la población de Nínive al arrepentimiento y, en su conversión al monoteísmo, tal vez identificaron al Dios de Jonás con Nabu. Aunque es difícil decir con certeza exacta si esta es realmente la naturaleza de los eventos que se desarrollaron, no deja de ser una posibilidad atractiva.

Marc Madrigal es pastor de la Fundación Iglesia Protestante de Estambul en Turquía.

BIBLIOGRAFÍA

Luckenbill, Daniel David, Phd. Ancient Records of Assyria and Babylonia. Vol 1: Historical Records of Assyria. The University of Chicago Press. Chicago, IL; 1926. p. 261

The Ancient World From c. 1400 to 586 B.C. in Vol. 2 of: Nichol, Francis D., The Seventh-day Adventist Bible Commentary, (Washington, D.C.: Review and Herald Publishing Association) 1978.

Pasinli, Alpay. Istanbul Archaeological Museums. A Turizm Yayinlari. Istanbul, 2012.

Fuente: http://protestantedigital.com/magacin/43975/AdadNirari_III_el_rey_asirio_de_Jonas