Recibe Cada Dia em su correo electrónico

Preencha o formulário abaixo e receba diariamente.

 

 

 


La vida en el jardín de Dios.

Desde niño me sentí atraído por la jardinería. Dondequiera que haya vivido como adulto, en ciudades, pueblos pequeños, desiertos o campos rurales, he sucumbido al picazón de comenzar jardines. Y casi inevitablemente me encuentro en compañía de otros para quienes la jardinería es un deseo profundo plantado en sus corazones. Con los años, familiares y amigos han aprovechado este instinto y me han enseñado mucho sobre la vida en el jardín.
La Biblia representa a Dios como un jardinero. Dibuja ilustraciones de la cultivación y todo tipo de cosas creciendo para enseñar y formarnos para la vida en el mundo de nuestro Padre. He venido a ver esta tierra como el jardín de Dios en el cual nos ha plantado para que crezcamos y produzcamos fruto. En esta vida, el jardinero divino está cultivando seguidores de Jesús para vivir y servir. Todo esto nos prepara para la vida, servicio y jardinería en el nuevo cielo y la tierra de Dios. Así que los invito a que se unan a mí para considerar la vida en el jardín de Dios
mircoles, 19 de junio de 2019
Filipenses 3:15-16
MADURANDO EN CRISTO
“Todos los que ya poseemos una fe madura… debemos vivir de acuerdo con lo que ya hemos alcanzado.” Filipenses 3:15-16

Como se nos recordó ayer, somos salvos por la gracia de Dios solamente en Cristo. Experimentar la increíble salvación de Dios nos cambia tanto que nos dedicamos a vivir como Cristo. En el pasaje de hoy, Pablo confirma que hay una medida de madurez espiritual necesaria para comprender todo esto y mantenerlo en equilibrio.El Nuevo Testamento es como un cuerpo de agua: por un lado, es lo suficientemente superficial como para que un bebé pueda chapotear en él con seguridad. Pero, por otro lado, un buzo experimentado podría descender a grandes profundidades. En otras palabras, el evangelio es simple y, sin embargo, es increíblemente complejo.A lo largo de sus cartas, Pablo insta a los creyentes a no estar satisfechos sólo con lo que es simple. Usando otra metáfora, la Biblia enseña en otra parte que no podemos estar satisfechos para siempre con la simple leche del evangelio, sino que necesitamos madurar y pasar a sus enseñanzas más sustanciosas (Hebreos 5:13-14).El Espíritu de Dios nos ayudará con esto, como Pablo deja en claro en esta carta. Pero la idea es seguir explorando, seguir creciendo, seguir madurando. Mantengamos lo que ya hemos logrado, dice Pablo, pero también sigamos avanzando hacia verdades cada vez mayores acerca de Dios y Jesucristo.

Déjanos amarte, oh Dios, con todo nuestro corazón, alma, fuerza y ??mente. Muéstranos tus verdades para que podamos celebrarlas y contarlas a los demás todos los días. En Cristo, Amén.