“Seguiré sirviendo a Dios en Cuba mientras me sea posible”

El pastor Yéremi Blanco y su esposa Adelys Rodríguez. /Fb Yéremi Blanco

Conversamos con Yéremi Blanco, uno de los pastores detenidos en Cuba, tras la resolución de su caso. “Dios no solo nos guardó, también orquestó todo para Su gloria y para el bien de Su obra”, expresa.

 

El pastor Yéremi Blanco, junto a su amigo Yarián Sierra, estuvo preso durante catorce días, luego de ser detenidos durante las manifestaciones del 11 de julio en Cuba. Este miércoles 1 de septiembre se resolvió definitivamente su caso, tras imponerles el pago de una multa.

Yéremi Blanco es pastor de la Iglesia Bíblica de la Gracia en la ciudad de Matanzas. Está casado con Adelys, con quien tiene tres hijos. Como familia, han pasado por semanas de tensión y sufrimiento, pero también de experimentar nuevos aspectos de la fe y la obra de Dios en sus vidas.

Ambos pastores son también colaboradores del Seminario Carey, que cuenta con un programa de formación bíblica en la isla, al igual que en otros países de América.

El pastor ha respondido a las preguntas enviadas por Protestante Digital nada más conocer la resolución definitiva de su caso.

 

Pregunta. ¿Cómo te encuentras, después de solucionarse esta difícil situación?

Respuesta. Bueno, ahora mismo tengo sentimientos divididos. Estoy alegre por no tener que ir a la cárcel de nuevo, como es evidente. Pero por otro lado debo decir que incluso la multa de 800 cup (unos 28 euros) es injusta. Yo no cometí ningún delito y a pesar de eso estuve 14 días en una celda y ahora pagamos una multa. De cualquier forma, mi familia y yo estamos felices.

 

P. ¿De qué forma has visto la mano de Dios obrando?

R. Durante todo este proceso hemos saboreado la bondad de Dios sobre nuestras vidas. En el transcurso de los 14 días que estuve en la prisión no supe absolutamente nada de lo que estaba sucediendo fuera en relación a nosotros. Sabía que Dios no nos abandonaría y que debíamos recibir de Dios también las pruebas aunque nos llegaran por las manos injustas de los hombres. Pero cuando salí y me enseñaron todo lo que estaba sucediendo en las redes sociales, la prensa independiente cubana, la prensa internacional, quedé asombrado. Ver cómo una inmensa cantidad de cristianos a lo largo y ancho del mundo estaban sensibilizados con nuestra detención fue un regalo de Dios para mi alma turbada en ese entonces. Eso es una muestra de la bondad de Dios para con nosotros.

 

“Ver a tantos cristianos sensibilizados con nuestra detención fue un regalo de Dios para mi alma turbada”

Muchas personas, que aunque no son cristianas, también se solidarizaron con nosotros a causa de la injusticia que sufríamos y nos ofrecieron amablemente su ayuda. Dios nos ha dado muchas amistades y queremos conservarlas. Por otra parte, toda la incertidumbre que viví dentro de la prisión y toda la aflicción que vino después contribuyeron a poner a prueba no solo nuestra fe, sino muchas enseñanzas de la Sagrada Escritura que comprobamos en nuestra propia experiencia. Dios no solo nos guardó, también orquestó todo para Su gloria y para el bien de Su obra. 

 

Yéremi Blanco, Adelys Rodríguez y sus tres hijos.
Yéremi Blanco, Adelys Rodríguez y sus tres hijos.

 

P. ¿Qué expectativa tienes sobre el futuro de tu ministerio en Cuba? ¿Te sientes animado a seguir adelante?

R. El futuro de nuestro ministerio en Cuba puede ser más difícil de ahora en adelante. La iglesia en Cuba es vigilada constantemente. Debido a lo ocurrido con mi persona, y haber estado sometido a un proceso de investigación por los eventos del 11 de julio va a hacer que la vigilancia sobre nuestra iglesia y sobre mi persona se agudice. Incluso es posible que encontremos más obstáculos que los que ya encontraba anteriormente.

“Es posible que encontremos más obstáculos ahora”

No estoy seguro qué tipo de situaciones tengamos que enfrentar de ahora en adelante, no estoy seguro qué tipo de situaciones tengan que enfrentar mis hijos cuando comiencen las escuelas nuevamente. Sin embargo, seguiré sirviendo a Dios en Cuba mientras me sea posible. Mi esposa y yo estamos casados desde el año 2003, juntos tenemos tres hijos. Si llegara a suceder que mi familia comenzara a enfrentar algún tipo de hostigamiento, entonces consideraría servir a nuestro Dios en otra nación. 

 

P. ¿De qué forma podemos ayudar u orar por vosotros y la iglesia en Cuba?

R. La iglesia de Cuba ha vivido momentos difíciles, de muchas maneras, desde hace más de 60 años; ahora, no es diferente. Por tanto, agradecería que oraran para que los cristianos cubanos puedan vivir y expresar libremente su fe en todo momento. Aprovecho para agradecer a todos los que estuvieron al tanto de nuestra situación y dedicaron tiempo para orar por nosotros. Dios les bendiga a todos.

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