Génesis 28:15-17
LA PAZ DE DIOS
“Yo estoy contigo, voy a cuidarte por donde quiera que vayas, y te haré volver a esta tierra”.
Génesis 28:15
Vivimos en un tiempo de mucha inseguridad. Hay colonias y ciudades clasificadas como de alta peligrosidad. La delincuencia cada día expande su territorio y la violencia contra las mujeres se ha incrementado. Los noticieros relatan homicidios, robos y secuestros, y ante esta inseguridad, los gobiernos mismos se ven rebasados para ofrecer tranquilidad a la población y enviar el mensaje de que la paz es posible.
Pero es alentador que Dios nos diga que está con cada uno de nosotros, que nos cuidará donde quiera que viajemos y que nos hará retornar con seguridad a nuestros hogares. Eso nos da una alta sensación de seguridad. Cada día, nos levantaremos y realizaremos las actividades que tenemos en el trabajo, la escuela o el hogar.
En estos tiempos, buscar la seguridad que ofrece nuestro Señor Jesucristo es muy necesario. Antes de despedirse de sus discípulos él les dejó una noticia alentadora: “Les dejo la paz. Les doy mi paz” (Juan 14:27). No ofreció guardaespaldas, policías más equipados, o armas para la autodefensa. Se trata de una paz que sobrepasa el entendimiento, pero que llena de armonía la vida misma. La oración constante, en forma individual o colectiva, desde los hogares o los templos es necesaria. La sensación de que juntos y en armonía buscamos y lograremos la paz, es lo que tenemos que transmitir.
Señor Jesucristo, danos de tu paz para vivir confiadamente en un mundo donde prevalece la inseguridad. Amén.