Génesis 29:15-20
EL SALARIO JUSTO
“No vas a trabajar para mi sin ganar nada, sólo porque eres mi pariente. Dime cuánto quieres que te pague”.
Génesis 29:15
El trabajo remunerado es necesario para tener un ingreso económico que permita comprar alimentos, ropa, vivienda, o pagar servicios como educación, salud y transporte. Sin embargo, conocemos que las fuentes de empleo cada día van disminuyendo. Por ejemplo, antes había personas para abrir y cerrar puertas, levantar accesorios en estacionamientos para el ingreso y salida de automóviles, pero ahora funcionan con mecanismos automáticos. Hasta en los supermercados ya hay cajeros electrónicos donde puede pagar su mercancía. La tecnología avanza y desplaza el trabajo humano.
Esto hace que los escasos trabajos tiendan a ser menos remunerados, y si bien el salario mínimo ha subido, no alcanza para comprar lo básico para mantener una familia. Por lo mismo, la relación entre el patrón y el trabajador a veces se vuelve conflictiva. Pero vemos cómo en los tiempos de Jacob, hace miles de años, esta relación de trabajo se cuidaba y como nos muestra el pasaje, entre parientes se debe actuar con mayor justicia.
Por eso un buen principio en la familia de la fe ayudar a nuestros hermanos menos favorecidos. Dios concede la posibilidad a algunas personas para apoyar a otros, pero también éstos deben trabajar con responsabilidad y esmero, como para el Señor, no para los hombres.
Padre celestial, te ruego que seas con aquellas personas que estando en lugares adecuados, apoyan a los que no tienen un trabajo, más a los de la propia familia de la fe. En el amor de Jesús, Amén.