Hechos 20:25-35
LA FELICIDAD DE SER GENEROSO
“[...] recordando aquellas palabras del Señor Jesús: “Hay más dicha en dar que en recibir”.Hechos 20:35
Hay más dicha en dar que en recibir, dice Jesús, aunque no sé si éste sea el sentir que reine en su corazón. Espero que no sea de aquellos que hubieran deseado que esta idea no apareciera en la Biblia. De hecho, no son siquiera los evangelios los que recogen esta afirmación de Jesús. Es el apóstol Pablo quien antes de despedirse de los ancianos de la iglesia de Éfeso les recuerda estas palabras, que él, por cierto, les había ejemplificado.
El dinero puede ser una bendición o una tentación, por eso, Dios en su Palabra nos exhorta a ser buenos administradores de lo que él nos da. Una buena mayordomía no solo tiene que ver con lo que damos en la iglesia, sino también con la generosidad que demostramos hacia el necesitado. “El que mira a otros con bondad, será bendecido por compartir su pan con los pobres” (Proverbios 22:9). La generosidad no es una actividad ocasional sino un estilo de vida fundado en el evangelio: De gracia recibisteis, dad de gracia, dice el Señor.
Somos felices no cuando acumulamos tesoros en la tierra, sino cuando los reunimos en el cielo; no cuando guardamos todo para nosotros, sino cuando damos lo máximo por el bien de nuestro prójimo. La felicidad no está en cuánto tenemos, sino en cuánto compartimos. ¿Hay alguien necesitado cerca de usted a quien hoy puede bendecir con su generosidad?
Dame, oh Dios, un corazón misericordioso, dispuesto a compartir con los necesitados. Quita de mí el egoísmo para ser un dador generoso. En el nombre de Jesús, Amén.