02 de agosto del 2026
Isaías 43:14-21
LA PROMESA DE ALGO NUEVO
“He aquí que yo hago cosa nueva…” Isaías 43:19
Hace algún tiempo, en un hogar recién equipado con una estufa nueva, un pequeño descuido provocó que una olla con leche se derramara y se filtrara incluso entre los paneles de vidrio del horno. ¿Se habrá arruinado? Era la pregunta que flotaba en el aire. Muchas personas miran el mundo —y también sus propias vidas— con una inquietud parecida. Ven problemas, rupturas, pérdidas y situaciones que parecen imposibles de reparar. Y surge una pregunta que abruma el corazón: ¿algún día todo esto se arreglará? En Isaías 43, Dios habla precisamente a un pueblo que se sentía así. Israel está en el exilio, su ciudad ha sido destruida y el futuro parece cerrado. Sin embargo, en medio de esa situación, Dios pronuncia una palabra de esperanza: “He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis?”. Dios les recuerda que la historia no está fuera de sus manos. Aunque todo parezca arruinado, Él sigue obrando. Su obra no consiste solo en reparar lo que se ha perdido, sino en traer algo nuevo que su pueblo aún no alcanza a ver. El mensaje sigue siendo el mismo hoy. Cuando la vida parece desordenada y el mundo parece quebrado, Dios continúa llevando adelante su obra de renovación. La pregunta no es si Dios está actuando. La pregunta es si tendremos ojos para reconocer la cosa nueva que Él ya está comenzando a hacer.
Señor de todo, gracias por las cosas nuevas que estás haciendo en el mundo. Danos ojos para ver cómo estás obrando hoy y ayúdanos a preciar todo lo nuevo en nuestras vidas. En Jesús, Amén.