05 de junio del 2026
Salmo 121:7-8
BAJO SU CUIDADO
“Jehová te guardará de todo mal; Él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre”. Salmo 121:7-8
Caminar por la vida no siempre es fácil. A veces el camino se vuelve incierto y sentimos que nuestras fuerzas no son suficientes. En esos momentos, el Salmo 121 nos recuerda una verdad llena de consuelo: Dios sostiene nuestros pasos. Él no permite que caminemos solos ni que nuestros pies resbalen sin que su mano nos sostenga. Y no solo guarda nuestros pasos; también guarda nuestra alma. Hay luchas que nadie más ve: temores, tentaciones, pensamientos que inquietan el corazón. Pero el Señor conoce cada una de esas batallas. Él es poderoso para protegernos del mal y para cuidar nuestra vida. El salmista dice además que el Señor guarda nuestra salida y nuestra entrada. Eso significa que su cuidado abarca cada momento de nuestra vida. Cuando salimos a enfrentar el día, cuando regresamos cansados al final de la jornada, cuando comenzamos una nueva etapa o cuando atravesamos tiempos inciertos, Dios sigue guardándonos. Y lo más hermoso de todo es cómo termina el salmo: “desde ahora y para siempre”. La protección de Dios no es temporal. No depende de nuestras fuerzas ni de nuestras circunstancias. Desde este momento, y por toda la eternidad, el Señor es nuestro guardador. Por eso puedes caminar con confianza. El camino puede ser largo y a veces difícil, pero no estás solo. El Señor guarda tu vida. Y bajo su cuidado puedes descansar.
Gracias Padre, por tu cuidado y protección. Líbranos de todo mal, bajo toda circunstancia. Te lo pedimos en el nombre de Jesús, Amén.
Con gratitud a Dios, ofrecemos a nuestros lectores el devocional del mes de junio “Cantos de esperanza”, basados en los salmos de peregrinación. Estos salmos (120-134) eran entonados por el pueblo de Israel cuando viajaba hacia Jerusalén para participar en las fiestas anuales. El pueblo viajaba en caravanas, llevando consigo dolor, angustia, temores y expectativas. Así es el viaje de nuestra vida. Aunque suframos, no podemos detenernos. Debemos caminar y seguir adelante, mirando al Señor, autor y consumador de nuestra fe. En el camino encontraremos compañeros de viaje, pero todos dependemos de la fuerza que viene de lo alto, del poder que viene de Dios, de la gracia que nos sostiene hasta llegar a Sión. ¡Feliz lectura!
Hernandes Dias Lopes
El Rev. Lopes está casado con Udemilta y viven en Sao Paulo Brasil en compañía de sus dos hijos. El pastor Hernandes viaja alrededor del mundo para predicar y enseñar la Biblia.