08 de febrero del 2026
Rut 1:21
CUANDO DIOS PARECE EN TU CONTRA
“Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías. ¿Por qué [...] el Todopoderoso me ha afligido?”. Rut 1:21
Noemí regresó a Belén con el corazón roto. Había salido llena, con sueños y una familia… y volvió sintiéndose vacía, sin su esposo ni sus hijos. Su frustración era profunda; sentía que Dios se había vuelto contra ella. Pero en medio de su dolor, sus palabras también muestran algo importante: aun en su queja, Noemí reconoce la mano de Dios. Reconocer la presencia de Dios en medio del sufrimiento no es fácil. Sin embargo, es un paso esencial para entender su propósito en nuestras vidas. Dios no permite las pruebas para destruirnos, sino para moldearnos, fortalecernos y enseñarnos a depender de Él. Su mano sigue obrando, incluso cuando no la entendemos. Aprender a ver a Dios en todas las circunstancias cambia nuestra perspectiva. En lugar de resentirnos por lo que nos falta, podemos comenzar a buscar lo que Él está haciendo en nosotros. Las pérdidas y los silencios también pueden ser instrumentos de su gracia. Y aunque a veces su obrar es misterioso, su fidelidad nunca cambia. Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros, incluso en los momentos más difíciles. Su mano no se ha apartado; Él está cerca, moldeando nuestro carácter y fortaleciendo nuestra fe. Confíe en que el Señor transformará su vacío en plenitud, su debilidad en fortaleza y su tristeza en esperanza.
Dios y Padre, muchas veces somos cegados por los problemas e ignoramos tu mano poderosa obrando en nosotros. Ayúdanos a comprender tus planes y nuestro lugar en ellos. En Jesús, Amén.