22 de febrero del 2026
Rut 3:12-18
CUANDO DIOS DICE: “TODAVÍA NO”
“Y ahora, aunque es cierto que yo soy pariente cercano, con todo eso hay pariente más cercano que yo”. Rut 3:12
A veces los planes parecen encajar a la perfección. Todo parece marchar bien, las cosas fluyen, otros nos animan y todo apunta a un final feliz… hasta que surge un obstáculo con el que no contábamos. Eso fue exactamente lo que pasó con Rut. Booz la admiraba profundamente y estaba dispuesto a cumplir su papel como redentor. Pero entonces aparece una complicación: había otro pariente más cercano, alguien que legalmente tenía prioridad para redimir las tierras y casarse con Rut. Para entenderlo, vale recordar la antigua costumbre en Israel: cuando un hombre moría sin dejar descendencia, el pariente más cercano podía casarse con la viuda para preservar el nombre y la herencia familiar. Sin embargo, ese derecho seguía un orden de parentesco. Y Booz no era el primero en la lista. Imagínese la tensión de ese momento. Todo parecía listo, pero de pronto el plan se frena. Lo que parecía sencillo se complica. Y, sin embargo, detrás de esa demora Dios seguía obrando. Así ocurre muchas veces con nosotros. Hacemos planes, oramos, todo parece alinearse… y de pronto algo cambia. No entendemos por qué. Pero esas pausas también son parte de la providencia de Dios. Él no se equivoca en los tiempos ni en los caminos. Cuando algo se detiene, no significa que Dios haya dicho “no”. A veces simplemente está diciendo: “espera, estoy preparando algo mejor”.
Señor Jesús, ayúdame a confiar en que mis planes están siendo guiados por ti. Enséñame a esperar con fe y a reconocer que tus caminos siempre conducen a algo mejor. Amén.