Rut 2:11-12
EL AMOR LEAL DE DIOS
“Y respondiendo Booz, le dijo: He sabido todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu marido…” Rut 2:11
Booz había escuchado la historia de Rut. No pasó desapercibido lo que ella había hecho por Noemí: su decisión de dejar su tierra, su familia y su pasado para cuidar de una mujer que ya no tenía nada. Ese tipo de amor y lealtad no es común, y fue precisamente lo que llamó la atención de Booz.
La lealtad de Rut no solo cambió su propia historia; transformó la vida de Noemí. Lo que comenzó como una relación marcada por el dolor y la pérdida, se convirtió en una historia de esperanza y redención. Así es el poder del amor fiel: puede restaurar lo que parecía quebrado, puede devolver la fe, puede volver a encender la esperanza.
Dios valora profundamente la lealtad. En Rut vemos un reflejo del amor fiel y constante con el que Él nos ama. Jesús lo expresó así: “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros; como yo os he amado” (Juan 13:34). Vivimos en un mundo donde la fidelidad escasea y las relaciones se rompen con facilidad. Por eso, el amor leal tiene un poder especial: transforma, sana, y da testimonio de la presencia de Dios en nosotros. El amor de Rut cambió la historia de Noemí… y el suyo puede cambiar la de alguien más. Decida hoy amar con fidelidad. Permita que su lealtad sea una ventana a la gracia de Dios, y que su manera de amar inspire a otros a creer nuevamente en la esperanza.
Señor Jesús, enséñame a amar con la misma fidelidad con que tú me amas. Que mi lealtad refleje tu gracia y traiga esperanza a quienes me rodean. Amén.