14 de febrero del 2026
Rut 2:11-12
REFUGIO BAJO SUS ALAS
“Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte”. Rut 2:12
Si alguna vez ha llegado a un lugar extraño, sabe lo que se siente buscar algo —o alguien— en quien refugiarse. Todo es nuevo: las costumbres, el idioma, los rostros, los caminos… y eso puede despertar miedo, soledad o incertidumbre. En momentos así, el corazón anhela un lugar seguro donde descansar, una voz familiar, un abrazo que nos haga sentir en casa. Es precisamente en esos momentos cuando más necesitamos recordar dónde está nuestro verdadero refugio. Eso fue precisamente lo que hizo Rut. Había dejado atrás su tierra, su familia y todo lo que conocía. Pero al llegar a Belén, decidió confiar en el Dios de Israel. Y Booz, al verla, reconoció no solo su esfuerzo y lealtad, sino su fe. Le dijo: “Has venido a refugiarte bajo las alas del Dios de Israel”. Qué imagen tan hermosa: la de un Dios que abre sus alas para protegernos, cobijarnos y darnos descanso. Buscar refugio bajo las alas de Dios no es señal de debilidad, sino de fe. Es reconocer que solo Él puede darnos seguridad en medio del caos. En tiempos difíciles, refugiarnos en Él significa confiar, esperar, y dejar que su paz gobierne nuestros pensamientos. Dios ve tu fidelidad. Él conoce tu cansancio, tu esfuerzo, tu deseo de seguir adelante. Y, así como recompensó a Rut, también promete sostenerte, bendecirte y darte descanso bajo su protección.
Dios y Señor, gracias por brindarnos refugio y paz bajo tus alas. Recuérdanos siempre que solo en ti estamos seguros. En el nombre de Jesús, Amén.