Marcos 1:21-28
NUEVA AUTORIDAD
“¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen?”. Marcos 1:27
Cuando Jesús entra en escena, todo cambia. Donde antes reinaban el miedo, la enfermedad y la confusión, Jesús habla con poder, y las tinieblas retroceden. En el pasaje de hoy, la gente se asombra por dos cosas: la enseñanza de Jesús y su poder sobre los espíritus inmundos. Había algo en Él que lo hacía completamente diferente de los maestros religiosos de su tiempo. Su palabra no era solo conocimiento, sino vida. Marcos nos deja claro que Jesús no vino solo a enseñar, sino a ejercer autoridad divina sobre todo lo que oprime al ser humano.
Nosotros también anhelamos ver esa autoridad en nuestras vidas: sobre la enfermedad, la ansiedad, los conflictos, las injusticias o los problemas que parecen no tener solución. Pero a veces olvidamos que la raíz de muchos de nuestros males es espiritual. Como dice Pablo: “nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados y potestades” (Efesios 6:12). Jesús no solo quiere cambiar nuestras circunstancias, sino liberar nuestro corazón del poder del pecado y del miedo.
La autoridad de Jesús nos sigue confrontando. Nos invita a decidir si nos someteremos a ella o si seguiremos confiando en nuestras propias fuerzas. Jesús nos llama hoy a poner bajo su autoridad nuestras heridas, nuestras luchas y nuestras cargas. Él no solo enseña con poder: Él tiene poder para sanar, perdonar y transformar.
Señor Jesús, tú gobiernas sobre todas las cosas con tu Palabra y tu Espíritu. Te pedimos que entres en nuestras vidas con autoridad y transformes nuestros corazones. Amén.