13 de enero del 2026
Marcos 1:21-28
NUEVA AUTORIDAD
“¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen?”. Marcos 1:27
Cuando Jesús entra en escena, todo cambia. Donde antes reinaban el miedo, la enfermedad y la confusión, Jesús habla con poder, y las tinieblas retroceden. En el pasaje de hoy, la gente se asombra por dos cosas: la enseñanza de Jesús y su poder sobre los espíritus inmundos. Había algo en Él que lo hacía completamente diferente de los maestros religiosos de su tiempo. Su palabra no era solo conocimiento, sino vida. Marcos nos deja claro que Jesús no vino solo a enseñar, sino a ejercer autoridad divina sobre todo lo que oprime al ser humano. Nosotros también anhelamos ver esa autoridad en nuestras vidas: sobre la enfermedad, la ansiedad, los conflictos, las injusticias o los problemas que parecen no tener solución. Pero a veces olvidamos que la raíz de muchos de nuestros males es espiritual. Como dice Pablo: “nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados y potestades” (Efesios 6:12). Jesús no solo quiere cambiar nuestras circunstancias, sino liberar nuestro corazón del poder del pecado y del miedo. La autoridad de Jesús nos sigue confrontando. Nos invita a decidir si nos someteremos a ella o si seguiremos confiando en nuestras propias fuerzas. Jesús nos llama hoy a poner bajo su autoridad nuestras heridas, nuestras luchas y nuestras cargas. Él no solo enseña con poder: Él tiene poder para sanar, perdonar y transformar.
Señor Jesús, tú gobiernas sobre todas las cosas con tu Palabra y tu Espíritu. Te pedimos que entres en nuestras vidas con autoridad y transformes nuestros corazones. Amén.
Los brotes de los árboles crecen a su alrededor. La carne viva del árbol es la que se encuentra justo debajo de su corteza. Esa capa transporta los nutrientes de raíz a rama y permite que el árbol crezca cada vez más. A diferencia de lo que pensamos con frecuencia, el centro del árbol no es más que madera muerta. Su función es mantener el árbol fuerte y erguido, pero no crece. Nosotros somos como árboles, nuestros por dentro en nuestros pecados, sin vida como un tronco seco. Pero en Cristo, todas las cosas se hacen nuevas. La vida es provocada por la muerte por la gracia, no por la naturaleza. Este mes exploramos cómo Dios crea vida de la muerte. Dios mismo afirma su buena creación, perdona nuestros pecados y renueva todas las cosas con una nueva vida en Cristo.
Joel Vande Werken
Joel Vande Werken ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Nueva Jersey, y Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos.