14 de enero del 2026
Juan 2:1-11
NUEVO GOZO
“Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él”. Juan 2:11
A simple vista, el primer milagro de Jesús —convertir el agua en vino durante una boda— puede parecer algo menor o incluso innecesario. Pero en realidad, este acto revela mucho sobre el corazón de Dios. Jesús no solo evitó la vergüenza de los anfitriones, sino que mostró que había venido al mundo para llenar la vida de su pueblo con alegría y abundancia. Desde su nacimiento, el mensaje fue claro: “No temáis, porque os doy buenas noticias de gran gozo” (Lucas 2:10). Ese gozo no depende de las circunstancias, ni de la ausencia de problemas. La felicidad viene y va, pero el gozo verdadero —ese que transforma desde dentro— solo puede venir de Dios. Jesús vino a redimirnos del peso del pecado y de la muerte, y al hacerlo nos abrió la puerta a una vida nueva y plena. Cuando dejamos que Él quite nuestras cargas, nuestro corazón puede volver a disfrutar la bondad y la belleza de su presencia. Así como toda la creación celebró la obra de su Creador, nosotros también podemos regocijarnos al experimentar la libertad y el amor que solo Cristo ofrece. El evangelio de Juan nos dice que, al realizar este primer milagro, Jesús “manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en Él”. Cada vez que Cristo actúa en nuestra vida, renueva nuestra fe y nos recuerda que su presencia siempre trae gozo. No permitas que nada te robe esa alegría.
Padre celestial, llénanos de tu gozo. Permítenos ver tu gloria, deleitarnos en ti y poner nuestra fe en Jesucristo. En su nombre oramos. Amén.
Los brotes de los árboles crecen a su alrededor. La carne viva del árbol es la que se encuentra justo debajo de su corteza. Esa capa transporta los nutrientes de raíz a rama y permite que el árbol crezca cada vez más. A diferencia de lo que pensamos con frecuencia, el centro del árbol no es más que madera muerta. Su función es mantener el árbol fuerte y erguido, pero no crece. Nosotros somos como árboles, nuestros por dentro en nuestros pecados, sin vida como un tronco seco. Pero en Cristo, todas las cosas se hacen nuevas. La vida es provocada por la muerte por la gracia, no por la naturaleza. Este mes exploramos cómo Dios crea vida de la muerte. Dios mismo afirma su buena creación, perdona nuestros pecados y renueva todas las cosas con una nueva vida en Cristo.
Joel Vande Werken
Joel Vande Werken ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Nueva Jersey, y Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos.