15 de enero del 2026
Juan 13:1-17; 34-35
UN NUEVO AMOR
“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros”. Juan 13:34
Hablar del amor como algo “nuevo” puede parecer extraño. Vivimos rodeados de la palabra “amor”: aparece en canciones, libros, películas y conversaciones. Pero, aunque se hable tanto de él, pocas veces se entiende en su verdadero sentido. El amor del mundo suele ser frágil, interesado o pasajero. Se desgasta fácilmente y deja heridas profundas. Lo vemos en amistades que se rompen, familias que se distancian o relaciones que terminan sin reconciliación. Tal vez tú mismo estás viviendo el dolor de un amor que se enfrió. Cuando Jesús vino al mundo, vino a mostrarnos el amor de Dios en toda su plenitud. En la última cena, mientras sus discípulos discutían sobre quién era el más importante (Lucas 22:24), Jesús tomó una toalla y comenzó a lavarles los pies. Hizo lo que nadie quería hacer. Les mostró que amar no es buscar reconocimiento, sino humillarse para bendecir a otros. El amor de Dios no se rinde. Soporta nuestro egoísmo, nuestra rebeldía y nuestros errores. No se aleja cuando fallamos; se acerca con misericordia. Jesús no solo nos dijo que amáramos: nos mostró cómo hacerlo. Amar como Él amó no es fácil, pero es el llamado de todo discípulo. ¿Has experimentado ese amor? Si lo has hecho, deja que fluya a través de ti hacia los demás. Es así como el mundo conocerá que somos verdaderamente sus seguidores (Juan 13:35).
Gracias, Señor Jesús, por enseñarnos a amar a otros y limpiarnos de nuestro pecado yendo en la cruz en nuestro lugar. Ayúdanos a seguir tu ejemplo en amor y servicio. Amén.
Los brotes de los árboles crecen a su alrededor. La carne viva del árbol es la que se encuentra justo debajo de su corteza. Esa capa transporta los nutrientes de raíz a rama y permite que el árbol crezca cada vez más. A diferencia de lo que pensamos con frecuencia, el centro del árbol no es más que madera muerta. Su función es mantener el árbol fuerte y erguido, pero no crece. Nosotros somos como árboles, nuestros por dentro en nuestros pecados, sin vida como un tronco seco. Pero en Cristo, todas las cosas se hacen nuevas. La vida es provocada por la muerte por la gracia, no por la naturaleza. Este mes exploramos cómo Dios crea vida de la muerte. Dios mismo afirma su buena creación, perdona nuestros pecados y renueva todas las cosas con una nueva vida en Cristo.
Joel Vande Werken
Joel Vande Werken ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Nueva Jersey, y Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos.