02 de enero del 2026
Salmo 33:1-11
LA ALEGRÍA DE NUEVOS COMIENZOS
“Él ama justicia y juicio; De la misericordia de Jehová está llena la tierra”. Salmo 33:5
Comenzar algo nuevo siempre trae una mezcla de emoción y esperanza. Pasa con los recién casados que sonríen sin parar el día de su boda, con quien se muda a un nuevo hogar o con los estudiantes que empiezan un nuevo ciclo escolar llenos de expectativas. Y, por supuesto, también pasa al iniciar un nuevo año: celebramos, hacemos planes y soñamos con lo que viene. Dios creó el mundo para que reflejara esa misma alegría y esperanza. Su palabra, con la que formó los cielos y la tierra, llenó de sentido y belleza todo lo que existe. Antes del pecado, la creación mostraba claramente la justicia, la fidelidad y el amor de Dios. Aun hoy, si nos detenemos un momento, podemos ver destellos de esa bondad en la naturaleza: la suavidad de la arena bajo los pies, el color de una puesta de sol, el brillo del rocío en el pasto o el arcoíris después de la lluvia. Todo nos recuerda que el amor de Dios sigue llenando la tierra. Pero a veces las prisas y las preocupaciones diarias nos roban la capacidad de asombro. Lo nuevo deja de parecer nuevo, y pasamos por alto la presencia de Dios en lo cotidiano. Nos cuesta detenernos para admirar la belleza de su creación y reconocer su mano en lo sencillo. Por eso, al empezar este año, pídele al Señor que te ayude a mirar con ojos frescos: a redescubrir, día a día, algo nuevo de su amor, su gracia y su poder creador.
Dios creador, las estrellas y los mares proclaman tu bondad y amor. Ayúdanos a nosotros a proclamar tu gloria al mundo. En Jesucristo, Amén.
Los brotes de los árboles crecen a su alrededor. La carne viva del árbol es la que se encuentra justo debajo de su corteza. Esa capa transporta los nutrientes de raíz a rama y permite que el árbol crezca cada vez más. A diferencia de lo que pensamos con frecuencia, el centro del árbol no es más que madera muerta. Su función es mantener el árbol fuerte y erguido, pero no crece. Nosotros somos como árboles, nuestros por dentro en nuestros pecados, sin vida como un tronco seco. Pero en Cristo, todas las cosas se hacen nuevas. La vida es provocada por la muerte por la gracia, no por la naturaleza. Este mes exploramos cómo Dios crea vida de la muerte. Dios mismo afirma su buena creación, perdona nuestros pecados y renueva todas las cosas con una nueva vida en Cristo.
Joel Vande Werken
Joel Vande Werken ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Nueva Jersey, y Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos.