Salmo 33:1-11
LA ALEGRÍA DE NUEVOS COMIENZOS
“Él ama justicia y juicio; De la misericordia de Jehová está llena la tierra”. Salmo 33:5
Comenzar algo nuevo siempre trae una mezcla de emoción y esperanza. Pasa con los recién casados que sonríen sin parar el día de su boda, con quien se muda a un nuevo hogar o con los estudiantes que empiezan un nuevo ciclo escolar llenos de expectativas. Y, por supuesto, también pasa al iniciar un nuevo año: celebramos, hacemos planes y soñamos con lo que viene.
Dios creó el mundo para que reflejara esa misma alegría y esperanza. Su palabra, con la que formó los cielos y la tierra, llenó de sentido y belleza todo lo que existe. Antes del pecado, la creación mostraba claramente la justicia, la fidelidad y el amor de Dios.
Aun hoy, si nos detenemos un momento, podemos ver destellos de esa bondad en la naturaleza: la suavidad de la arena bajo los pies, el color de una puesta de sol, el brillo del rocío en el pasto o el arcoíris después de la lluvia. Todo nos recuerda que el amor de Dios sigue llenando la tierra.
Pero a veces las prisas y las preocupaciones diarias nos roban la capacidad de asombro. Lo nuevo deja de parecer nuevo, y pasamos por alto la presencia de Dios en lo cotidiano. Nos cuesta detenernos para admirar la belleza de su creación y reconocer su mano en lo sencillo. Por eso, al empezar este año, pídele al Señor que te ayude a mirar con ojos frescos: a redescubrir, día a día, algo nuevo de su amor, su gracia y su poder creador.
Dios creador, las estrellas y los mares proclaman tu bondad y amor. Ayúdanos a nosotros a proclamar tu gloria al mundo. En Jesucristo, Amén.