03 de enero del 2026
Salmo 19
MÁS QUÉ DECIR
“Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. Salmo 19:1
Las cosas ya no son como en el principio. Cuando Dios creó el mundo, todo era puro y hermoso. El agua era cristalina, el aire limpio, y la tierra rebosaba vida. Hoy, sin embargo, vemos un panorama distinto: ciudades cubiertas por el smog, luces que nos impiden ver las estrellas, y carreteras donde antes había bosques y praderas. Aun así, hay algo que no ha cambiado: la creación sigue hablando. A su manera, sigue contando la historia de Dios, proclamando su grandeza y poder. Aunque las cicatrices del pecado y del progreso humano sean evidentes, la voz de la creación no se ha apagado. Los cielos todavía declaran la gloria del Creador. Pero hay algo más que decir. La naturaleza nos habla de quién es Dios, pero solo su Palabra nos enseña cómo vivir. Podemos maravillarnos ante un amanecer o una noche llena de estrellas, pero es en las Escrituras donde descubrimos el corazón de Dios: su justicia, su misericordia, su deseo de guiarnos y transformarnos. Como dice el salmista: “Los cielos cuentan la gloria de Dios”, pero “la ley del Señor convierte el alma” (Salmo 19:1,7). La creación nos recuerda que Dios existe; su Palabra nos muestra cómo conocerlo. La belleza del mundo nos inspira, pero solo el mensaje de Dios puede renovar nuestro interior y darnos vida nueva. ¿No son estas, acaso, buenas nuevas para un mundo tan quebrantado?
Los cielos proclaman tu gloria, Dios Todopoderoso. Danos el entendimiento para obedecer tu Palabra y vivir sabiamente. En Jesucristo, te lo pedimos. Amén.
Los brotes de los árboles crecen a su alrededor. La carne viva del árbol es la que se encuentra justo debajo de su corteza. Esa capa transporta los nutrientes de raíz a rama y permite que el árbol crezca cada vez más. A diferencia de lo que pensamos con frecuencia, el centro del árbol no es más que madera muerta. Su función es mantener el árbol fuerte y erguido, pero no crece. Nosotros somos como árboles, nuestros por dentro en nuestros pecados, sin vida como un tronco seco. Pero en Cristo, todas las cosas se hacen nuevas. La vida es provocada por la muerte por la gracia, no por la naturaleza. Este mes exploramos cómo Dios crea vida de la muerte. Dios mismo afirma su buena creación, perdona nuestros pecados y renueva todas las cosas con una nueva vida en Cristo.
Joel Vande Werken
Joel Vande Werken ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Nueva Jersey, y Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos.