25 de diciembre del 2025
Isaías 9:1-7
NO CUALQUIER NIÑO
“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro”. Isaías 9:6
¿Hubo algún momento este año en que sentiste que el mundo estaba fuera de control? Tal vez pensaste que las guerras, las injusticias, los gobiernos corruptos, las enfermedades o las familias rotas llevaban la delantera. A veces, todo parece tan caótico que uno se pregunta si realmente hay alguien al mando. ¿Quién gobierna todo esto? ¿Hay esperanza en medio de tanto desorden? Isaías vivía en un tiempo como el nuestro. Un pueblo cansado, rodeado de amenazas, gobernado por líderes inestables. Pero en medio de esa oscuridad, Dios le dio un mensaje que cambiaría la historia: “Porque un niño nos es nacido”. ¡Qué contraste tan impactante! Para responder al caos… Dios envía un niño. No un ejército. No un nuevo sistema político. No un decreto celestial. Un niño. Pero no cualquier niño. Este es el “Admirable Consejero”, el “Dios Fuerte”, el “Padre Eterno”, el “Príncipe de Paz”. La Navidad no se trata solo de un nacimiento tierno. Es la proclamación de que Dios ha tomado el control, que no estamos abandonados, y que su gobierno ha comenzado en Jesús. Tal vez hoy te sientes abrumado por lo que ocurre en tu vida o en el mundo. Pero recuerda: el gobierno está sobre sus hombros. Cristo ha venido, y su reino no tendrá fin. Si este Niño gobierna tu vida, puedes vivir con paz y esperanza… incluso en medio de la oscuridad.
Señor, cuando todo a nuestro alrededor parece incierto, ayúdanos a confiar en que tú sigues en el trono, soberano sobre cada circunstancia, y que nada escapa de tu perfecto plan. Amén.
Cada vez que abrimos el Nuevo Testamento, lo primero que encontramos son los evangelios. Y tiene mucho sentido, porque allí se nos narra la venida, vida, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Sin embargo, mucho antes de que Él apareciera en la historia, ya había una voz que anunciaba con claridad sorprendente los eventos que estaban por venir. Esa voz fue la del profeta Isaías. Por eso, no es de extrañar que muchos se refieran al libro de Isaías como “el quinto evangelio”. En sus páginas encontramos no solo advertencias de juicio, sino también promesas de restauración, consuelo y esperanza. Isaías no solo anticipó el sufrimiento del pueblo en el exilio, sino también la venida del Mesías, su nacimiento virginal, su ministerio, su pasión y su gloria. En este tiempo del año, cuando el mensaje de la venida de Cristo se escucha por todas partes, te invitamos a detenerte y dejar que las palabras de Isaías hablen a tu corazón. Que su mensaje sea para ti, no solo poesía antigua, sino buenas nuevas vivas, que alientan, consuelan y apuntan con poder a Jesús, nuestro Salvador.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene 4 hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como director de Ministerio Reforma.