Isaías 40:12-17
GEOMETRÍA BÁSICA
“¿Quién ha medido el océano con la palma de la mano,
o calculado con los dedos la extensión del cielo?” Isaías 40:12
Tal vez haya escuchado alguna vez cuán lejos están las estrellas de la Tierra. Las cifras son asombrosas, imposibles de imaginar. ¿Pero sabe cómo se han llegado a calcular tales distancias? No usamos cintas métricas ni reglas cósmicas. Los científicos emplean métodos como el paralaje, una técnica que solo permite estimar la distancia de las estrellas más cercanas… y aun así, requiere tiempo, tecnología y mucha precisión.
Ahora piense en esto: el profeta Isaías nos dice que Dios mide la extensión del cielo con los dedos. ¿No parece eso demasiado simple? Después de todo, hoy casi nadie mide con las manos… salvo Dios. Isaías no está describiendo una técnica literal, sino destacando la grandeza incomparable del Creador. Lo que para nosotros requiere años de estudio, cálculos y esfuerzo, para Dios es algo inmediato, sencillo, hasta tierno. Su sabiduría no se limita, su poder no se agota.
Y lo más asombroso: esas mismas manos que moldearon el universo… son las que nos sostienen cada día. Son las manos que nos formaron, las que nos guían, las que nos protegen. Son las manos en las que estamos grabados (Isaías 49:16), y de las que nadie puede arrebatarnos (Juan 10:28). Así que, cuando mire al cielo esta noche, recuerde: ese Dios inmenso, que mide galaxias con un dedo, también conoce su nombre… y lo ama con ternura infinita.
Señor todopoderoso, al contemplar la inmensidad del cielo te doy gracias porque no soy una partícula perdida en el universo, sino un ser conocido y amado por ti. En Cristo, amén.