Levítico 19:26-31
DIOS DE VIVOS, NO DE MUERTOS
“No recurran a espíritus y adivinos. No se hagan impuros por consultarlos. Yo soy el Señor su Dios”. Levítico 19:31
¿Vale la pena que Dios haga esta advertencia tan severa a su pueblo acerca de la adivinación y el espiritismo? Después de todo, los israelitas a quienes se dirige cuentan con un Dios vivo, quien les ofrece su dirección y seguridad ante un futuro lleno de incertidumbres. Y, aun así, el espiritismo y la adivinación eran una tentación constante para ellos, ya que eran prácticas habituales de los pobladores de Canaán.
Sin embargo, las cosas parecen no haber cambiado mucho. Todavía existe una fascinación increíble por el mundo del ocultismo como puede verse en películas y libros que abogan por este tipo de experiencias. Aun aquellos que lo hacen solo por curiosidad o como una moda pasajera, no creen que algo así pueda hacerles algún daño. Pero Dios no piensa así y su dictamen es claro: "No se hagan impuros por consultarlos", nos advierte en este pasaje.
Aunque algunos de sus seguidores lo asocian con una visión optimista y un despertar espiritual para la humanidad, nada bueno puede venir de una asociación así con el maligno (1 Juan 5:19). Como hijos de Dios, nuestra postura ante el ocultismo no debe ser vacilante. Si estamos necesitados de dirección y cuidado, como ovejas tenemos al mejor pastor de todos. Por eso, debemos escuchar siempre sus recomendaciones, consejos y amonestaciones. Escuche la voz del Señor.
Creo sólo en ti, Dios vivo, y quiero vivir la vida que tienes reservada para mí. Ayúdame a concentrar las respuestas que busco en tu Palabra. Por el amor de Jesús, amén.