27 de agosto del 2026
Hechos 8:26-40
CUANDO DIOS PREPARA EL ENCUENTRO
“Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús”. Hechos 8:35
Un viajero africano regresa desde Jerusalén a su tierra leyendo el libro del profeta Isaías. Va pensando, tratando de entender, pero todavía lleno de preguntas. Uno podría imaginar fácilmente lo que habría pasado si hubiera continuado su viaje sin encontrar respuestas. El evangelio aún no había llegado a su país, ni siquiera a muchas de las regiones cercanas. ¿Quién podría explicarle el mensaje de Cristo cuando regresara a su hogar? Pero Dios ya estaba obrando. Y para responder a ese momento, no envió un ángel ni llamó a uno de los apóstoles más conocidos. Envió a Felipe, un servidor de la iglesia, quien estuvo dispuesto a obedecer y acercarse al carro de aquel viajero. Felipe escuchó su lectura, le explicó las Escrituras y le anunció claramente las buenas nuevas de Jesús. Hoy hay muchas personas que han oído algo acerca de Dios o de Jesús, pero solo de manera vaga. Tal vez en una conversación en la universidad, en una reunión de ayuda o en algún comentario pasajero. Sin embargo, todavía necesitan escuchar con claridad quién es Cristo y por qué Él es el Salvador. Y Dios ha puesto en nuestras manos las Escrituras para que podamos anunciar fielmente esas buenas nuevas. Tal vez alguien cerca de nosotros ya esté buscando respuestas. La pregunta es sencilla: ¿estaremos dispuestos a acercarnos y explicarles el camino de Cristo?
Señor Jesús, revélate a nosotros hoy. Permítenos experimentar tu poder vivificador en todas las áreas rotas de nuestra vida y encaminar a más personas hacia ti. Amén.
En Hechos 1:8, Jesús dice: “me seréis testigos”. Pero ¿qué significa ser testigo de Cristo?Una de las cosas asombrosas de Dios es que Él elige trabajar con nosotros. Dios quiere que nos unamos a él en una misión para salvar a quienes no lo conocen y re-novar toda la creación. Parece una tarea difícil e intimidante, pero no estamos solos. Jesús nos ha dado el don del Espíritu Santo y nos llama no solo como individuos, sino también como su iglesia.En nuestro trabajo con Dios en esta misión a lo largo de los años, hemos aprendido que todos tenemos este llamado en nuestras vidas. Algunos de nosotros estamos llamados a servir lejos de casa, y otros estamos llamados a servir y compartir el amor de Dios con nuestros vecinos allí donde estamos. Dondequiera que Dios nos llame, tenemos la oportunidad de compartir el amor de Cristo con las personas que Dios ha puesto en nuestras vidas, ¡y puede que no sea tan intimidante como parece!
Kevin DeRaaf
Es director de Resonate Global Mission, una agencia misionera cristiana reformada que trabaja en más de 40 países al rededor del mundo. Él y su esposa, Jacquie, tienen tres hijos y cuatro nietos y viven en Burlington, Ontario.