Gálatas 2:11-21
UNA NUEVA VIDA EN CRISTO
“Y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.
Gálatas 2:20 RVR60
¿Cómo respondes al amor que Cristo mostró al morir por ti en la cruz? Seguramente hay muchas maneras de hacerlo, aunque algunas pueden limitarse a solo un área de tu vida. La respuesta de Pablo en este pasaje se distingue precisamente porque abarca toda su existencia. No hay un rincón de su vida que no esté dedicado a su Señor. Es un estilo de vida que se caracteriza por la fe en quien se entregó a la muerte por él.
Todos conocemos lo que significa vivir en este cuerpo, experimentando tanto las alegrías como las dificultades que trae la vida. En ocasiones, nos sentimos frustrados por cómo la tentación y el pecado parecen zarandearnos sin tregua. Pero todo cambia cuando Cristo entra en nuestra vida. Su presencia en nosotros no es limitada a los domingos o a los momentos de devoción; es para las batallas diarias mientras vivimos aquí en la tierra.
Si piensa que una experiencia así está confinada a una élite de gente piadosa, se equivoca. Este es un privilegio para todos aquellos que reciben a Cristo por la fe, y que están unidos a él en su muerte y resurrección. “Ya no vivo yo”, dice el apóstol Pablo. Aquel rabino destacado, en el que todo giraba en torno a él, ha muerto. “Mas vive Cristo en mí” exclama con voz triunfal. Y espero que tú también llegues a darte cuenta de esto: Cristo no solo murió por ti; él ahora vive en ti.
Gracias, Jesucristo, por tu amor tan grande, porque no es algo solo del pasado. Tú me sigues amando, al grado que sigues comprometido con mi transformación total. Amén.