1 Juan 4:7-11
AMOR QUE SE DEMUESTRA
“Dios mostró su amor hacia nosotros al enviar a su Hijo único al mundo para que tengamos vida por él”.
1 Juan 4:9
¡Qué hermoso es levantarse cada día con la certeza de que Dios nos ama! No hay noticia más reconfortante, ni experiencia más sublime que gozar del amor de Dios. Sin embargo, es fácil que nuestros sentidos se distraigan con cosas pasajeras y sin verdadero valor. ¿Te has detenido hoy, aunque sea un instante, para agradecer al Dios del universo por ese amor incomparable?
No basta con que Dios nos diga que nos ama; necesitábamos una demostración palpable de ese amor. Eso es lo que él hace: “Dios mostró su amor”. Él envió a su Hijo único. No envió a alguno de sus ángeles. No inventó un superhéroe. Su Hijo vino a este mundo, “nacido de mujer, nacido bajo la ley”. Él asumió nuestra humanidad, para hacer posible la vida eterna para nosotros.
Y es aquí donde está lo más maravilloso. Jesús no vino porque hubiéramos logrado hacer algo que moviera el corazón del Padre para tomar esta decisión. Él no vino porque alguna religión hubiera conseguido un acuerdo para que Dios hiciera algo por nosotros. ¡No! Dios nos amó primero, y lo demuestra enviando a su Hijo, para que, “ofreciéndose en sacrificio, nuestros pecados quedaran perdonados”. ¿Puede recordarle esto hoy a los miembros de su familia? ¿Puede compartirlo con sus vecinos que tanto necesitan un mensaje de esperanza en tiempos de crisis? Dios nos ama, y lo ha demostrado.
Padre, sabemos que nos amas. Gracias por el don inefable de tu Hijo Jesucristo. Lo recibimos con gozo. En Cristo, Amén.