27 de febrero del 2025
Juan 21:15-19
LA PREGUNTA ÚLTIMA DE JESÚS
“Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que estos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo”. Juan 21:15 RVR60
“¿Me amas?”. Esta es la pregunta que Jesús dirige a uno de sus seguidores más cercanos, no una, sino tres veces. No le interesa saber a qué iglesia asiste, a qué denominación pertenece o qué ministerio desempeña. La pregunta de Jesús, sin rodeos, va directo al corazón. ¿Le sorprende que Jesús haga una pregunta tan íntima y personal? Muchas personas se imaginan a Jesús como alguien frío, distante y ajeno a nuestros sentimientos. De allí que esta pregunta puede desconcertar a quienes han reducido la fe cristiana a un simple asentimiento a dogmas o a la obediencia de un conjunto de reglas, sin haber experimentado una relación personal y viva con Jesucristo. El Señor dirige esta pregunta a Pedro, un discípulo que le ha fallado, y parece creer que puede continuar su relación con Él sin un arrepentimiento genuino. A estas alturas, Pedro debería demostrar un mayor conocimiento de lo que significa la comunión con Dios, pero su actitud esquiva revela un malentendido profundo acerca de la gracia del Señor. Por eso Jesús insiste en su pregunta, buscando que Pedro abra su corazón, confiese su deslealtad y, al recibir el perdón, disfrute de la reconciliación con Dios. Solo entonces podrá servirle de manera efectiva. Tampoco está de más que tú también reserves un tiempo a solas con el Señor y le abras completamente tu corazón.
Querido Jesús, tú lo sabes todo. Te pido que perdones mi deslealtad y me des la oportunidad de servirte con todo mi corazón. Amén.
Suena bastante familiar. Nos gustan los caminos cómodos, las soluciones fáciles, las opciones que no requieren gran esfuerzo. Eso puede ser saludable en ocasiones, y convertirse en un estilo de vida, al grado de evadir los caminos poco transitados, pero puede ser un problema al entrar en el terreno espiritual. Hay elementos de la vida cristiana que no se pueden eliminar, eludir, o minimizar, aunque la mayoría prefiera mirar para otro lado. Es el caso del amor en la vida cristiana. Es fácil hacerlo a un lado y poner atención a otros elementos de nuestra fe y práctica. Pero eso solo nos aleja de lo que distingue a un verdadero discípulo: el amor los unos por los otros. Esperamos que estos devocionales nos ayuden a profundizar nuestra comprensión del amor de Dios, y a permitir que nuestra vida se caracterice más y más por el amor al prójimo.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene 4 hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como director de Ministerio Reforma.