26 de febrero del 2025
Juan 11:1-27
CUANDO DIOS PARECE AUSENTE
“Marta le dijo a Jesús: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto”. Juan 11:21
“Si hubieras estado aquí…” ¡Cuántas veces hemos escuchado algo similar! Palabras cargadas de dolor, pronunciadas por la esposa que ve su matrimonio tambalearse, enfrentando la amarga posibilidad de una separación. O por el empleado que, en lugar de recibir el tan esperado ascenso, se encuentra al borde del despido. Y al no ver una respuesta inmediata de Dios, la duda se abre paso: ¿De verdad nos ama el Señor? En el pasaje de hoy, escuchamos estas palabras en labios de Marta y María, las hermanas de Lázaro. Cuando su hermano enfermó gravemente, enviaron un mensaje a Jesús diciendo: “Señor, tu amigo querido está enfermo”. Confiaban en que Jesús acudiría de inmediato para sanar a su amigo amado. Sin embargo, para su desconcierto, Él no llegó como esperaban. Aunque aquellas hermanas no comprendían plenamente lo que Jesús podía hacer en medio de su dolor, demostraron una fe admirable al someterse a la voluntad de Dios. Marta expresó: “Pero yo sé que aun ahora Dios te dará todo lo que le pidas”. ¡Qué bendición es contar con un amigo tan cercano al Padre! Jesús nos ama tanto que estuvo dispuesto a enfrentarse a la muerte misma para darnos vida. Para ser verdaderamente "la resurrección y la vida", Él tuvo que pasar por la tumba, entregando su vida como sacrificio por nuestros pecados para luego salir victorioso de allí.
Bendito seas, Padre celestial, por conceder al Hijo todo lo que te pide. Sobre todo, te agradecemos por concedernos vida a través de su muerte. En su nombre oramos, amén.
Suena bastante familiar. Nos gustan los caminos cómodos, las soluciones fáciles, las opciones que no requieren gran esfuerzo. Eso puede ser saludable en ocasiones, y convertirse en un estilo de vida, al grado de evadir los caminos poco transitados, pero puede ser un problema al entrar en el terreno espiritual. Hay elementos de la vida cristiana que no se pueden eliminar, eludir, o minimizar, aunque la mayoría prefiera mirar para otro lado. Es el caso del amor en la vida cristiana. Es fácil hacerlo a un lado y poner atención a otros elementos de nuestra fe y práctica. Pero eso solo nos aleja de lo que distingue a un verdadero discípulo: el amor los unos por los otros. Esperamos que estos devocionales nos ayuden a profundizar nuestra comprensión del amor de Dios, y a permitir que nuestra vida se caracterice más y más por el amor al prójimo.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene 4 hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como director de Ministerio Reforma.