11 de enero del 2025
Isaías 60:1-7
¡LEVANTATE Y RESPLANDECE!
“Levántate, Jerusalén, envuelta en resplandor, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti”. Isaías 60:1
No hemos sido creados para vivir en oscuridad. Aunque el horizonte se vislumbre demasiado sombrío, lleno de incertidumbre y desafíos que parecen insuperables, como creyentes estamos llamados a trascender nuestra situación. Somos hijos de luz, y contamos con un Dios que tiene buenas noticias para nosotros y una misión gloriosa. “Levántate, Jerusalén”, es un llamado a la acción y al despertar. Este llamado no es solo para la ciudad de Jerusalén en el contexto histórico, sino que también se aplica a nosotros hoy. Dios nos invita a levantarnos de la apatía, la desesperanza y el desaliento. Nos está llamando a tomar una posición activa y a participar en la obra que Él está haciendo en el mundo. Este levantarse implica un cambio de postura, una transición de la pasividad a la acción, de la oscuridad a la luz. “Envuelta de resplandor”, nos habla de una transformación que ocurre cuando permitimos que la luz de Dios brille en nuestras vidas. Esta luz no es nuestra propia luz, sino la gloria de Dios que nos envuelve y nos transforma. Resplandecer significa reflejar la presencia de Dios, irradiando su amor, su paz y su verdad en todo lo que hacemos. Es una invitación a vivir de una manera que muestra la belleza y el poder de Dios a aquellos que nos rodean.
Te pido, Dios, que me envuelvas en tu presencia, para reflejar tu gloria y demostrar tu amor. En el nombre de Cristo Jesús, amén.
El año comienza con muchas expectativas, planes y propósitos, pero, ¿se ha preguntado qué tiene preparado Dios para usted? Dios conoce a la perfección lo que es mejor para nosotros y lo que necesitamos. Por eso quiere que usted y yo nos acerquemos más a él, porque tiene grandes planes para nosotros como hijos suyos. El devocional de este mes nos presenta un desafío personal: lograr ser una imagen visible del amor y la bondad de Dios. Y tengo una buena noticia para usted: la Palabra de Dios y su Espíritu nos guiarán todos los días del año y toda nuestra vida. No olvide que del Señor provienen nuestras fuerzas, nuestros dones y, sobre todo, nuestra salvación; y que tener buena comunión con Él nos hace sentirnos bien en todos los aspectos de nuestra vida. Que seas transformado por Dios y logres cumplir con todo buen propósito. ¡Bendecido año!
Saray Yadami Acero
Saray es ministro ordenada por la Comunión Mexicana de Iglesias Reformadas y Presbiterianas, y coordinadora de la Facultad Latinoamericana de Teología Reformada. Cuenta con estudios en Teología y Comunicación y Periodismo.