17 de julio del 2024
Hechos 18:24-28
PRISCILA, AQUILA Y APOLOS: ORIENTACIÓN
“Apolos se puso a hablar abiertamente en la sinagoga; pero cuando lo oyeron Priscila y Aquila, lo llevaron aparte y le explicaron más exactamente el camino de Dios”. Hechos 18:26
Las credenciales de Apolos bastarían para pensarlo dos veces si intentar corregirlo o no. Según se le describe, él era “muy elocuente y conocía muy bien las Escrituras” (Hech. 18:24). Además de esto, él predicaba con gran entusiasmo acerca de Jesús, como ocurrió en la ciudad de Éfeso. Sin embargo, tenía un problema: su conocimiento del evangelio era incompleto. Necesitaba que alguien le acompañara y le ayudara a comprender mejor el Evangelio. Priscila y Aquila escucharon a Apolos hablar en la sinagoga local y lo invitaron a su casa. No cabe duda que esta fue una sabia decisión. En lugar de corregirlo en público o de desafiar abiertamente sus enseñanzas, le sirvieron de mentores en una relación fraterna. Guiaron a Apolos explicándole claramente la Palabra de Dios. Esta pareja no se limitó a ir a casa y criticar al predicador. No le contaron a sus vecinos las cosas que Apolos estaba haciendo mal. Por el contrario, fueron directamente con él y le dedicaron tiempo, le tendieron la mano con amor, ganando un amigo y colega en el ministerio. Apolos aprendió de Priscila y Aquila, y continuó predicando con gran vigor. Fue corregido de una manera que le animó y fortaleció para un ministerio eficaz. ¿Cómo serían nuestras comunidades si eligiéramos guiar a los demás en una comunión más amorosa? Pon en tu agenda invertir tiempo para ayudar a otros.
Señor, danos el don de saber corregir de una manera que edifique a las personas. Ayúdanos a dedicar el tiempo que sea necesario en esta tarea. En Jesucristo, Amén.
En nuestro peregrinaje en la vida cristiana, todos necesitamos alguna vez de un consejero, un guía o un maestro. Ellos nos ofrecieron aliento y dirección a través de sus consejos sabios, su intervención oportuna y su conocimiento de la Escritura. Sin embargo, a veces se nos olvida que así como recibimos un apoyo así, también debemos estar dispuestos a ofrecerlo a otros. Y las oportunidades para hacerlo abundan sobre todo en un tiempo en que muchos cristianos se encuentran desconcertados y desorientados. Las Escrituras están llenas de personas que sirvieron como mentores a otros. Su ejemplo de fidelidad a Dios y amor al prójimo se recoge, a veces en relatos cortos pero memorables. Por esto, en este mes exploraremos cómo las Escrituras hablan sobre lo que ser mentor significa y, por supuesto, sobre la bendición de escuchar y aprender de otros. Ojalá seamos dóciles y estemos dispuestos a enseñar. Oramos para que la Palabra de Dios te refresque, te reoriente y te renueve.
Steven y Deb Koster
Steven y Deb Koster son apasionados por las familias, los matrimonios y el crecimiento espiritual en el hogar. Pertenecen a la Iglesia Cristiana Reformada de Norteamérica. Steven trabajó anteriormente como editor de Today y Deb dirige Family Fire, el ministerio familiar de ReFrame. Los Kosters tienen tres hijos.