18 de julio del 2024
Gálatas 1:1-10
PABLO Y LOS GÁLATAS: REDIRIGIR
“Estoy muy sorprendido de que ustedes se hayan alejado tan pronto de Dios, que los llamó mostrando en Cristo su bondad, y se hayan pasado a otro evangelio”. Gálatas 1:6
Pablo comienza su carta a los hermanos de Galacia con su tradicional saludo de gracia y paz. Pero pronto se dirige a la razón principal de su carta. Le han llegado noticias de que esta iglesia está siendo absorbida por la falsa enseñanza. Su decepción y frustración continúan a lo largo del libro. ¿Cómo es posible que los gálatas, a quienes tanto ama, se hayan desviado de tal forma? ¿Por qué han dado la espalda a sus enseñanzas? El lamento de Pablo es elocuente: “Ustedes iban por buen camino. ¿Quién les impidió obedecer a la verdad?” (Gálatas 5:7). No debió haber sido fácil para Pablo escribir esta carta. Pero su reprensión a esta iglesia está motivada por un amor profundo. Eran sus hijos espirituales; si no se preocupara por ellos o por su salvación, no habría escrito la carta. Con quienes Pablo estaba molesto era con los falsos maestros que habían descarriado a los gálatas. Todos tendemos a desviarnos de la verdad de Dios. Necesitamos personas en nuestras vidas que nos amen lo suficiente como para confrontarnos y reorientar nuestro mal comportamiento. A veces las personas que amamos se alejan de la verdad que una vez conocieron. ¿Elegiremos perseverar con ellos y amarlos lo suficiente como para reorientarlos? Es probable que cerca de ti haya alguien luchando con la falsa enseñanza. Así que, ¡no te detengas y ayuda a tu hermano!
Señor, ayúdanos a amar lo suficiente como para confrontar y reorientar a otros hacia ti. Permite que tu Espíritu nos dirija en esta tarea. Gracias, Jesús, por amarnos y devolvernos a ti. En tu nombre, Amén.
En nuestro peregrinaje en la vida cristiana, todos necesitamos alguna vez de un consejero, un guía o un maestro. Ellos nos ofrecieron aliento y dirección a través de sus consejos sabios, su intervención oportuna y su conocimiento de la Escritura. Sin embargo, a veces se nos olvida que así como recibimos un apoyo así, también debemos estar dispuestos a ofrecerlo a otros. Y las oportunidades para hacerlo abundan sobre todo en un tiempo en que muchos cristianos se encuentran desconcertados y desorientados. Las Escrituras están llenas de personas que sirvieron como mentores a otros. Su ejemplo de fidelidad a Dios y amor al prójimo se recoge, a veces en relatos cortos pero memorables. Por esto, en este mes exploraremos cómo las Escrituras hablan sobre lo que ser mentor significa y, por supuesto, sobre la bendición de escuchar y aprender de otros. Ojalá seamos dóciles y estemos dispuestos a enseñar. Oramos para que la Palabra de Dios te refresque, te reoriente y te renueve.
Steven y Deb Koster
Steven y Deb Koster son apasionados por las familias, los matrimonios y el crecimiento espiritual en el hogar. Pertenecen a la Iglesia Cristiana Reformada de Norteamérica. Steven trabajó anteriormente como editor de Today y Deb dirige Family Fire, el ministerio familiar de ReFrame. Los Kosters tienen tres hijos.