Ezequiel 3:4-8
CONFIANZA PARA LA GRAN COMISIÓN
“No te envío a naciones numerosas que hablan idiomas complicados o difíciles, que tu no entenderías. Aunque, si yo te enviara a esos pueblos, ellos te harían caso”.
Ezequiel 3:6
La necesidad de llevar las buenas nuevas a otras naciones es ineludible, ya que el mensaje de amor y redención de Dios es universal y no conoce barreras de idioma o cultura. Aunque algunas naciones hablen idiomas complicados o difíciles, Dios nos asegura que su mensaje pasará todas las barreras.
Hoy en día, las instituciones religiosas están preparando misioneros con habilidades lingüísticas y culturales adecuadas para comunicar el evangelio en cualquier contexto. La capacitación de estos misioneros busca perfeccionar a los santos para el ministerio y alcanzar a aquellos que aún no han escuchado las buenas nuevas. El llamado a llevar el mensaje de Dios a todas las naciones es un recordatorio de que todas las personas, sin importar su lengua o cultura, son amadas y deseadas por Dios. La misión de compartir el evangelio es una muestra del amor de Dios hacia la humanidad y una oportunidad para que más personas experimenten su gracia y salvación.
Con la capacitación adecuada y el poder del Espíritu Santo, podemos superar cualquier obstáculo lingüístico o cultural para llevar el mensaje de esperanza y salvación a cada rincón del mundo. Al perfeccionar a los santos para el ministerio, estamos respondiendo al llamado divino de compartir el amor y la gracia de Dios con toda la humanidad.
Dios mío, gracias por la preparación que das a hombres y mujeres para ir a otros lugares a predicar tu Palabra. Cuida de ellos y bendice la labor que llevan a cabo. En el nombre de Cristo, Amén.