Ezequiel 33:1-9
MENSAJE URGENTE
“Y si tú avisares al impío de su camino para que se aparte de él, y él no se apartare de su camino, él morirá por su pecado, pero tú libraste tu vida”.
Ezequiel 33:9
¿Con qué tanta urgencia ve usted la necesidad de predicar las buenas nuevas de Jesucristo a quienes no las conocen? En la iglesia se le conoce como la Gran comisión, pero a veces parece más bien la gran omisión. Son muchos los pretextos que encontramos a la hora de postergar, rehuir o ignorar este claro mandato de Cristo. No nos preocupa el peligro al que se exponen quienes aún no conocen de Cristo.
Es cierto que algunos no querrán escuchar o incluso pueden responder con hostilidad, pero no debemos permitir que eso nos detenga. Pero confiamos plenamente en que la semilla de la palabra de Dios puede caer en terreno fértil y dar fruto, incluso en los corazones más endurecidos. Nosotros también estamos bajo una gran responsabilidad: Si no amonestamos al extraviado, “su sangre yo la demandaré de tu mano”, dice el Señor.
Hay que ser fieles mensajeros, compartiendo con amor y paciencia las enseñanzas de Cristo. A través de nuestras palabras, podemos hablar del poder transformador del amor divino. Ante el rechazo, no debemos renunciar a compartir la esperanza y salvación que Cristo ofrece. Debemos ser firmes en nuestra fe y llevar las buenas nuevas a todos, sabiendo que Dios obrará en los corazones de aquellos que están abiertos a recibir su amor. ¿Hay alguien cerca de usted que necesita escuchar este mensaje hoy?
Gracias Dios, por esta oportunidad de ser portadores de tu Palabra; dame la sabiduría para hablarle a mis amigos acerca de la salvación y la vida eterna. En Jesucristo, Amén.