Éxodo 18:13-27
JETRO Y MOISÉS: COMPARTIENDO CONSEJOS
“Escucha bien el consejo que te voy a dar, y que Dios te ayude… Así te quitarás ese peso de encima, y ellos te ayudarán a llevarlo”.
Éxodo 18:19-22
Hay personas que se irritan cuando la gente les ofrece consejos que no han solicitado. Al fin de cuentas, “¿quiénes son ellos para decirles lo que tienen qué hacer?”, es lo que dicen. Pero Dios llama a sus hijos a preocuparse por la gente que los rodea. A veces, preocuparnos significa compartir lo que hemos aprendido, y, otras, estar dispuestos a que sean los demás los que nos enseñen.
Moisés es un gran personaje de la Biblia, y un gran líder del pueblo de Israel. Pero estar al frente de toda una nación puede ser una tarea demandante, sobre todo, si no confía algo del trabajo en otras personas. Es Jetro, su suegro, quien se da cuenta de la situación y le dice a Moisés con mucho tacto: “No está bien lo que haces… La tarea sobrepasa tus fuerzas, y tú solo no vas a poder realizarla”. Es un consejo sabio dado con mucho amor. Él quería ayudar a Moisés a evitar el agotamiento que conlleva el hacer el trabajo solo.
Moisés, afortunadamente, tenía un espíritu dócil. Podría haber ignorado el consejo sabio de su suegro y acabar rendido, pero eligió hacerle caso. En lugar de recibirlo como una crítica a su trabajo, lo escuchó como un regalo de un sabio mentor. Un espíritu dócil es de gran ayuda en la iglesia, porque así podemos beneficiarnos de la manera en que el Espíritu Santo usa el consejo sabio de otros hermanos para nuestro crecimiento.
Señor, ayúdanos a ser personas dóciles dispuestas a recibir el consejo de mentores piadosos. Danos también el valor de hablar con amor de tu Palabra a las personas que amamos. En Jesús, Amén.