28 de junio del 2024
Lamentaciones 5:1-6
EL CUIDADO DE LOS RECURSOS NATURALES
“¡Nuestra propia agua tenemos que comprarla; nuestra propia leña tenemos que pagarla!”. Lamentaciones 5:4
En tiempos pasados, el agua y la leña eran recursos naturales disponibles y gratuitos para la población. Sin embargo, en la actualidad, están disminuyendo debido al uso industrial principalmente. El caudal de los ríos disminuye y sus aguas se contaminan; los árboles son cortados para las grandes fábricas. Dios nos muestra la importancia de administrar sabiamente los recursos naturales que nos ha proporcionado. La Biblia nos enseña a ser mayordomos responsables de la creación, cuidando y protegiendo el medio ambiente para las generaciones futuras. Es fundamental que tomemos medidas para conservar el agua y los bosques, promoviendo buenas prácticas y reduciendo la contaminación. La reforestación y el uso del sol y el viento como energía son ejemplos de cómo podemos seguir la guía de Dios para administrar los recursos naturales de manera responsable. La escasez de agua y leña es un recordatorio de nuestra responsabilidad de ser buenos administradores de los recursos naturales. Siguiendo la guía de Dios, debemos adoptar prácticas para conservar estos recursos vitales para el bienestar de las generaciones futuras y adaptarnos al cambio del clima. Al hacerlo, podemos asegurar que nuestras futuras generaciones no tengan que comprar lo que antes estaba disponible, gratis y en abundancia.
Dios bendito, no permitas que nuestras manos sigan destruyendo el mundo que nos has dado. Ayúdanos a pensar en las generaciones futuras. Por el amor de Jesús. Amén.
No es fácil asimilar la manera en que toda una civilización se desintegra ante nuestros propios ojos. La fe cristiana se ve arrinconada cada vez más, y nuevas ideologías están intentado acabar de una vez con ella. Y, tristemente, muchos cristianos no están preparados para enfrentar este ambiente de confusión y engaño. La situación no es muy distinta a la que vivió el profeta Jeremías. Él fue testigo de la apostasía y exilio del pueblo de Dios, y fue el encargado de predicar contra sus mismos compatriotas poniendo en riesgo su vida. Su mensaje penetrante y confrontador se combina con un llamado al arrepentimiento, y la esperanza de que Dios tiene tiempos mejores para su pueblo. Esperamos que ese mensaje llegue al corazón de nuestros lectores de Cada día.
Samuel Olán
Ha sido anciano en la iglesia presbiteriana en Tabasco. Está casado y tiene tres hijos. Es biólogo y muy comprometido con las causas ambientales