21 de junio del 2024
Jeremías 33:1-6
ACCESO A LA INFORMACIÓN
“Llámame y te responderé, y te anunciaré cosas grandes y misteriosas que tú ignoras”. Jeremías 33:3
Hoy, estamos rodeados de gran cantidad de información que nos llega a través de medios electrónicos: noticias, redes sociales, Internet, entre otros. Sin embargo, en medio de esta sobrecarga de datos seguimos ignorando muchas cosas y muchos misterios salen todavía a nuestro paso en este universo tan vasto. A pesar de los avances científicos y tecnológicos, todavía hay fenómenos naturales, procesos biológicos y secretos del universo que desconocemos. Los misterios del cosmos, la complejidad de la vida y los ecosistemas marinos siguen siendo temas de investigación y asombro. En medio de nuestra ignorancia y perplejidad, Dios nos invita a llamarle. Él promete responder a nuestras inquietudes y anunciar cosas grandes y misteriosas que desconocemos. En momentos de incertidumbre podemos encontrar sabiduría en la presencia divina. La ciencia y la tecnología pueden proporcionar valiosa información, pero hay límites para lo que el conocimiento humano puede alcanzar. La fe en Dios nos lleva más allá de esos límites, permitiéndonos encontrar significado en lo desconocido. En la era de la información, enfrentamos misterios y desconocimientos en la vida. Dios ofrece una fuente infinita de sabiduría que trasciende nuestra comprensión limitada si tan solo le llamamos y confiamos en su respuesta.
Señor Jesús, gracias porque tú eres la fuente de sabiduría que necesitamos, y con tu dirección la vida tiene sentido y propósito. Amén.
No es fácil asimilar la manera en que toda una civilización se desintegra ante nuestros propios ojos. La fe cristiana se ve arrinconada cada vez más, y nuevas ideologías están intentado acabar de una vez con ella. Y, tristemente, muchos cristianos no están preparados para enfrentar este ambiente de confusión y engaño. La situación no es muy distinta a la que vivió el profeta Jeremías. Él fue testigo de la apostasía y exilio del pueblo de Dios, y fue el encargado de predicar contra sus mismos compatriotas poniendo en riesgo su vida. Su mensaje penetrante y confrontador se combina con un llamado al arrepentimiento, y la esperanza de que Dios tiene tiempos mejores para su pueblo. Esperamos que ese mensaje llegue al corazón de nuestros lectores de Cada día.
Samuel Olán
Ha sido anciano en la iglesia presbiteriana en Tabasco. Está casado y tiene tres hijos. Es biólogo y muy comprometido con las causas ambientales