13 de junio del 2024
Jeremías 18:1-8
EN MANOS DEL ALFARERO
“Ustedes son en mis manos como el barro en las manos del alfarero”. Jeremías 18:6
¿Cuáles son realmente las manos que están dando forma a su vida? La comparación que se encuentra en este pasaje nos hace pensar en las formas en que la sociedad actual empuja a la gente a un estilo de vida materialista. Es un molde en el que el consumo y la superficialidad son los principales valores, y los anuncios nos bombardean constantemente con mensajes llamativos que promueven las cosas materiales y la búsqueda de placeres temporales. Nos vemos influenciados por las tendencias, la publicidad y la cultura del tener más en lugar de ser más. Si realmente deseas escapar de ese estilo de vida, basta con poner tu vida en las manos del alfarero divino. Su propósito eterno para sus escogidos es hacerlos a la imagen de su hijo Jesucristo. ¿No le parece maravilloso que Dios pacientemente dedique su tiempo a trabajar en nuestros corazones para hacernos semejantes a su hijo? El propósito de Dios para sus hijos trasciende las cosas temporales y materiales. El modelo se encuentra en Jesucristo, el varón perfecto y las cualidades que adornaban su vida. Tal vez esta sociedad en que vivimos mire con desdén las cualidades que él personificó como la humildad y la generosidad, pero es la aprobación de Dios lo que importa. Y qué hermoso es ver cómo sus manos trabajan ahora para hacernos sentir más en familia.
Señor Jesucristo, tómame en tus manos y moldéame a tu imagen para que piense y actúe como tú lo quieres. Úsame para beneficio de tu obra. Amén.
No es fácil asimilar la manera en que toda una civilización se desintegra ante nuestros propios ojos. La fe cristiana se ve arrinconada cada vez más, y nuevas ideologías están intentado acabar de una vez con ella. Y, tristemente, muchos cristianos no están preparados para enfrentar este ambiente de confusión y engaño. La situación no es muy distinta a la que vivió el profeta Jeremías. Él fue testigo de la apostasía y exilio del pueblo de Dios, y fue el encargado de predicar contra sus mismos compatriotas poniendo en riesgo su vida. Su mensaje penetrante y confrontador se combina con un llamado al arrepentimiento, y la esperanza de que Dios tiene tiempos mejores para su pueblo. Esperamos que ese mensaje llegue al corazón de nuestros lectores de Cada día.
Samuel Olán
Ha sido anciano en la iglesia presbiteriana en Tabasco. Está casado y tiene tres hijos. Es biólogo y muy comprometido con las causas ambientales