Jeremías 18:8-13
¿PIERDE DIOS SU TIEMPO CONTIGO?
“Estoy haciendo planes contra ustedes; estoy pensando en castigarlos. Dejen ya el mal camino; mejoren su conducta y sus obras”.
Jeremías 18:11
“¡Terrible cosa es caer en las manos del Dios viviente!”, dice la Escritura (Heb. 10:31). Aunque parece ser una advertencia bastante sombría, ¿no es algo todavía más penoso que él nos deje vía libre para encaminarnos a la destrucción? Si hemos hecho algo para provocar su ira, si sobre nosotros pesa la amenaza del castigo divino, es mejor saberlo a tiempo. Dios siempre hizo advertencias oportunas a su pueblo, acompañadas de un llamado urgente a corregir el camino.
¿Recuerda cuando era pequeño y sus padres le exhortaban a portarse bien? Es un consejo que se repite a lo largo de nuestras vidas, no solo en el hogar, sino también en la escuela y la iglesia. Pero mucha gente prefiere seguir en sus malos caminos, como en el caso de los israelitas del tiempo de Jeremías. “¡No pierdas tu tiempo! Preferimos vivir como a nosotros nos gusta y seguir tercamente las malas inclinaciones de nuestro corazón” (v. 12).
Me imagino que ha escuchado gente que actúa de la misma forma. No los disuade ni siquiera la amenaza del castigo y a veces tienen que enfrentar los mecanismos de corrección y justicia. Pero aun si la justicia humana nunca los atrapa, difícilmente escaparán el juicio divino, en esta vida o después de ésta. Dios ha determinado un día en el que pagará a cada uno conforme a sus obras. Por eso, ¡no haga caso omiso a las advertencias divinas!
Padre nuestro, gracias por tus exhortaciones porque por medio de ellas tú me ayudas a corregir el camino. Aviva tu Espíritu para ser siempre obediente a ti. En Cristo, Amén.