Jeremías 17:8-11
ESCANER DIVINO
“Yo, el Señor, que investigo el corazón y conozco a fondo los sentimientos; que doy a cada cual lo que se merece, de acuerdo con sus acciones”.
Jeremías 17:10
¿Le han recomendado alguna vez un examen del corazón? Sean unos Rayos X o un electrocardiograma, difícilmente pueden examinar lo que Dios sí puede. Tenemos un corazón tan engañoso, que ni nosotros mismos estamos conscientes de lo que allí se encuentra. Sobre todo, a la hora de ser congruentes con lo que afirmamos, ¿estamos viviendo de acuerdo con nuestros principios y valores? ¿Servimos a los demás con amor y compasión?
Aun cuando nos sintamos tentados a responder que sí, sin pensarlo mucho, solo Dios conoce nuestros corazones y sentimientos. Él nos juzga de acuerdo con nuestras acciones, pero va más allá, pues él escudriña las motivaciones que el ojo humano no alcanza a observar. Ante su vista no hay fingimientos y apariencias que no puedan ser detectadas, o que él vaya a pasar por alto. Él no es solo un Dios omnisciente, sino también un Dios justo.
Sin embargo, los creyentes en Jesucristo no estamos a merced de un corazón engañoso. Dios nos ha dado su Espíritu Santo para ir creciendo en discernimiento, de modo que podamos confrontar nuestra propia conciencia que a veces se presenta como un juez implacable. Dios anhela nuestra santificación, y al avanzar hacia el conocimiento pleno nos alineamos con el plan divino para nuestras vidas y nos acercamos a ser la persona que Dios quiere que seamos.
Dios eterno, gracias porque aun en nuestros momentos más oscuros tú respondes a la oración de tus hijos. En nombre de Jesús, Amén.