Gálatas 5:13-15
GUERRA SANTA
“Tengan cuidado, porque si ustedes se muerden y se comen unos a otros, llegarán a destruirse entre ustedes mismos”.
Gálatas 5:15
Alguna vez papá o mamá han gritado desde el asiento delantero: “¡Dejen de pelear! No me hagan parar el coche”. Es un intento de interrumpir una situación que se está saliendo de control, y puede que incluso peligrosa, si el conductor está distraído.
Como un padre frustrado, Pablo no estaba nada contento por cómo iban las cosas en la iglesia de Galacia. Pablo veía lo destructiva que se había vuelto la situación y cómo la gente se lastimaba mutuamente. Se puede oír la frustración en su voz cuando les advierte que su comportamiento va por un camino peligroso. Me pregunto qué diría Pablo a nuestras iglesias de hoy. ¿Vería amor y preocupación los unos por los otros? ¿O vería discusiones mezquinas y amargura de unos hacia otros?
El llamado de Cristo es a mostrar gracia hacia nuestro prójimo, pero a menudo lo que hacemos es comernos y devorarnos entre nosotros. Si es así, Pablo quiere que nos demos cuenta de que es un camino muy peligroso. Antes, en este mismo capítulo, Pablo dice: “Lo que cuenta es la fe, una fe activa por medio del amor” (Gálatas 5:6). La solución siempre transita por el camino de amarnos los unos a los otros, incluso a aquellos con los que no estamos de acuerdo. Tenemos que dejar de destruir mordiendo y devorando. Tenemos que expresar nuestra fe amándonos los unos a los otros. Este es el camino que realmente importa.
Señor, enséñanos a poner en práctica tu amor. Danos un espíritu de amor y compasión que aleje la amargura y la envidia. En el nombre de Jesús, Amén.