08 de abril del 2024
Gálatas 5:13-14
UNA VIDA DE SERVICIO
“Ustedes, hermanos, han sido llamados a la libertad. Pero no usen esta libertad para dar rienda suelta a sus instintos. Más bien sírvanse los unos a los otros por amor”. Gálatas 5:13
Servir a los demás no parece tener nada de glamur. ¿Quién en su sano juicio se enlistaría a una vida de servicio? Sin embargo, eso es lo que Dios tiene en mente para su pueblo. Dios sabe que el servicio a los demás nos bendice a nosotros y a la comunidad que nos rodea. El servicio es una buena manera de hacer a un lado nuestro egocentrismo y darnos cuenta de lo interconectados que estamos con los demás. Cuando empezamos a ver las auténticas necesidades de los demás, se disipa nuestro propio sentido del derecho. Ninguno de nosotros ha llegado a ser lo que es por sí solo, sino gracias al sacrificio y la inversión de muchos otros desde nuestros primeros años. Y eso sin tener en cuenta lo que Cristo ha hecho por nosotros. Servir a los demás no sólo revela los lazos que nos unen, sino que refleja el amor de Dios. Y Dios en su gracia puede usarlo para entender lo que Cristo hizo por nosotros. Jesús modeló una gracia que va mucho más allá de nuestra comprensión. Su ejemplo nos llama a estar “sujetos los unos a los otros, por reverencia a Cristo” (Efesios 5:21). En nuestra cultura del “yo primero”, Dios nos llama a poner a los demás en primer lugar. ¡Qué desafío! ¿Nos preocupamos por los demás como nos preocupamos por nosotros mismos? ¿Ponemos sus necesidades por delante de las nuestras? ¿Cómo está sirviendo en su comunidad?
Señor, enséñanos a servirnos los unos a los otros. Ayúdanos a anteponer las necesidades de los demás a las nuestras. Enséñanos a utilizar nuestros dones para bendecir a los demás. En el nombre de Jesús, Amén.
Mark Twain dijo, “Muchas personas se molestan por esos pasajes de la Escritura que no entienden, pero los pasajes que me molestan son esos que sí entiendo.” En otras palabras, tratar de vivir por lo menos con los mandamientos más básicos de la Biblia puede ser abrumador. En las clases prematrimoniales nosotros alentamos a las parejas a comenzar por las cosas que son claras: amarse el uno al otro, perdonarse el uno al otro, cuidarse mutuamente, apoyarse mutuamente, llevar las cargas el uno del otro. Nosotros animamos a la gente a ver las maneras en que Dios nos llama a interactuar con todos los “unos a otros” en nuestras vidas. Es muy claro que Dios se preocupa profundamente por nuestras relaciones. Una vez que comenzamos a entender nuestra relación con nuestro Creador y Redentor, el próximo paso es amar a nuestro prójimo. Jesús nos dice en Mateo 22:37-38 que el primer mandamiento es amar al Señor con todo nuestro corazón, mente y alma. Y el segundo es similar: nuestro amor por Dios debe llegar a nuestro prójimo. Esperamos que ustedes sean animados a dejar que el amor de Jesús fluya en todas sus relaciones. Él tiene el poder para cambiar los corazones.
Steven y Deb Koster
Steven y Deb Koster sienten pasión por los matrimonios, las familias y el crecimiento espiritual en el hogar. Ambos trabajan en la Iglesia Cristiana Reformada en América del Norte. Steven y Deb Koster tienen tres hijos.