25 de febrero del 2024
Hebreos 10:19-25
AISLAMIENTO... COMUNIDAD
“No dejemos de asistir a nuestras reuniones... sino animémonos unos a otros”. Hebreos 10:25
¿Te has sentido alguna vez como un náufrago, aislado y desconectado de otras personas, incapaz de lograr la atención de alguien? Me imagino que no ha sido una sensación nada agradable. La soledad ha alcanzado proporciones epidémicas en nuestra sociedad agitada y fragmentada. Muchos viven con esa sensación inquietante de que nadie realmente sabe o se preocupa por ellos. El rey David sintió lo que es la separación y el aislamiento, y lo deja plasmado en el Salmo 142:4: “Vuelvo la mirada a la derecha y nadie viene en mi ayuda. ¡No hay nadie que me defienda! ¡No hay nadie que se preocupe de mí!”. El aislamiento duele porque fuimos diseñados para comunidad. Dios nos ha creado con un anhelo de pertenencia. Dios dijo: “No es bueno que el hombre esté solo” (Génesis 2:18). Necesitamos cercanía y conexión con otros para poder vivir una vida feliz y saludable. El aislamiento se vence volviéndonos más participativos. Cada uno de nosotros tiene que tomar la iniciativa de involucrar a otros. En vez de hacerlo solos, necesitamos encontrar personas que desean acercarse a Dios y acercarse uno al otro, y luego “vivir la vida” con ellos. Permíteme invitarte a comenzar hoy mismo. Asiste a una iglesia donde puedas volver a reconectarte con Dios. Involúcrate en una familia de la iglesia donde te sientas cómodo y puedas crecer.
Señor, te pido que la gente encuentre cercanía en nuestras iglesias. Que al reunirnos, podamos estimularnos hacia cosas más grandes y nobles. En Jesús, Amén.
A medida que se acerca el inicio de la primavera, pocos de nosotros podemos resistir la tentación de ensuciar nuestras manos cavando en la tierra y sembrando algo que crecerá y florecerá en los próximos meses. Ya sea que vivamos en la ciudad o en el campo, la primavera despierta en nosotros el deseo de sembrar y ver crecer una nueva vida. Hacemos eco del placer y la satisfacción de nuestro Creador, cuando miró a su nueva creación recién terminada y “vio que todo lo que había hecho estaba muy bien”. (Génesis 1:31) Este mes vamos a explorar el mundo de la agricultura. Vamos a descubrir cómo al cultivar, plantar, regar y nutrir plantas tiernas se nos pueden enseñar lecciones importantes sobre el crecimiento espiritual. Al hacer esto, nos concentraremos en los hábitos (malezas) que deben ser destruidos, y virtudes (semillas) que necesitan ser plantadas para que nuestra vida pueda producir una cosecha espiritual abundante.
Daniel Jongsma
Daniel Jongsma es pastor de la Iglesia Cristiana Reformada de Dearborn (Michigan), en los suburbios de Detroit. También ha servido como plantador de iglesias en el área de Chicago. Además, Dan ha pastoreado congregaciones en Elmhurst y Fulton, Illinois, y ha sido pastor de jóvenes en Jenison, Michigan, y Sunnyside, Washington. Él y su esposa, Gloria, tienen tres hijas.