03 de febrero del 2024
Hebreos 12:1-11
EN LA RAÍZ DEL PROBLEMA
“Dejemos a un lado todo lo que nos estorba y el pecado que nos enreda”. Hebreos 12:1
Si ha manejado bicicleta y alguna vez se le enredó el pantalón o el cordón de los zapatos en la cadena sabe, entonces, por experiencia propia, el doloroso resultado. He escuchado de algunos casos que han resultado trágicos. Es por eso que el escritor de Hebreos nos anima a deshacernos de actitudes y acciones pecaminosas que causan tropiezo y dolor. Quienes tienen un jardín en casa, rápidamente aprenden que las malas hierbas deben ser cortadas, pues, de lo contrario, van a ahogar las plantas buenas. Arrancar la maleza es una tarea ardua y la mejor manera de hacerlo es de rodillas. ¿Quiere eliminar de manera efectiva los hábitos pecaminosos de su vida? Es un trabajo duro que solo se logra de rodillas: en oración. Al quitar las malas hierbas tenemos que llegar hasta la raíz. Si no arrancamos la raíz, la hierba pronto volverá a crecer. De hecho, hay algunas raíces tan profundas que se necesita una herramienta filosa para cortar alrededor, antes de que la raíz se pueda quitar. Lo mismo ocurre con los hábitos pecaminosos de nuestra vida: tenemos que erradicarlos por completo para que no vuelvan a brotar. Si los tratamos superficialmente a largo plazo se volverán más persistentes. Hebreos 12 habla acerca de este proceso como una disciplina dolorosa, pero necesaria, que al final produce “una vida de paz y rectitud”. Arranquemos de raíz el pecado en nuestras vidas.
Señor, escarba profundamente en mi vida para quitar malos pensamientos y hábitos. Quita todo lo que interfiera con el amor sincero y el servicio genuino que te debemos. En el nombre de Jesús, Amén.
A medida que se acerca el inicio de la primavera, pocos de nosotros podemos resistir la tentación de ensuciar nuestras manos cavando en la tierra y sembrando algo que crecerá y florecerá en los próximos meses. Ya sea que vivamos en la ciudad o en el campo, la primavera despierta en nosotros el deseo de sembrar y ver crecer una nueva vida. Hacemos eco del placer y la satisfacción de nuestro Creador, cuando miró a su nueva creación recién terminada y “vio que todo lo que había hecho estaba muy bien”. (Génesis 1:31) Este mes vamos a explorar el mundo de la agricultura. Vamos a descubrir cómo al cultivar, plantar, regar y nutrir plantas tiernas se nos pueden enseñar lecciones importantes sobre el crecimiento espiritual. Al hacer esto, nos concentraremos en los hábitos (malezas) que deben ser destruidos, y virtudes (semillas) que necesitan ser plantadas para que nuestra vida pueda producir una cosecha espiritual abundante.
Daniel Jongsma
Daniel Jongsma es pastor de la Iglesia Cristiana Reformada de Dearborn (Michigan), en los suburbios de Detroit. También ha servido como plantador de iglesias en el área de Chicago. Además, Dan ha pastoreado congregaciones en Elmhurst y Fulton, Illinois, y ha sido pastor de jóvenes en Jenison, Michigan, y Sunnyside, Washington. Él y su esposa, Gloria, tienen tres hijas.