04 de febrero del 2024
Marcos 4:1-20
PREPARANDO LA TIERRA
“Pero hay otros que oyen el mensaje y lo aceptan, y dan una buena cosecha, como la semilla sembrada en buena tierra”. Marcos 4:20
¿Cómo es el suelo en la región donde usted vive? ¿Es una tierra fértil e idónea para el cultivo de cualquier planta o es un suelo rocoso, árido e impenetrable? Aunque me encuentro en un lugar del trópico con abundante agua y mucha vegetación, conozco lugares donde se tiene que trabajar arduamente para lograr que la tierra dé su fruto. Lo mismo pasa con el pasto o con un jardín: necesitan mucho trabajo antes de que se transformen en lugares productivos y florecientes. En la parábola de Jesús sobre el sembrador y los cuatro tipos de suelo, aprendemos lo que es una tierra bien preparada y receptiva. Los suelos descuidados, rocosos y espinosos no producen una cosecha abundante. Por el contrario, la tierra fértil produce una cosecha abundante. El sembrador esparce la misma semilla, pero los resultados son radicalmente diferentes debido a la receptividad de la tierra. Cada día la semilla del evangelio se siembra a través de los medios de comunicación con el fin de alcanzar a muchas personas. El poder del evangelio que cambia vidas sigue siendo tan potente como siempre. Hay gente en la que el amor y la verdad de Dios rebotan en lugar de penetrar en lo más profundo de su ser. Por esto, debemos orar para que el Espíritu de Dios ablande los corazones y los haga receptivos a la buena semilla de la Palabra.
Señor, abre mis oídos para aceptar tu verdad. Abre mi corazón, para que pueda ser renovado. Abre mis manos, para que puedan ser utilizadas en obras piadosas. En el nombre de Jesús, Amén.
A medida que se acerca el inicio de la primavera, pocos de nosotros podemos resistir la tentación de ensuciar nuestras manos cavando en la tierra y sembrando algo que crecerá y florecerá en los próximos meses. Ya sea que vivamos en la ciudad o en el campo, la primavera despierta en nosotros el deseo de sembrar y ver crecer una nueva vida. Hacemos eco del placer y la satisfacción de nuestro Creador, cuando miró a su nueva creación recién terminada y “vio que todo lo que había hecho estaba muy bien”. (Génesis 1:31) Este mes vamos a explorar el mundo de la agricultura. Vamos a descubrir cómo al cultivar, plantar, regar y nutrir plantas tiernas se nos pueden enseñar lecciones importantes sobre el crecimiento espiritual. Al hacer esto, nos concentraremos en los hábitos (malezas) que deben ser destruidos, y virtudes (semillas) que necesitan ser plantadas para que nuestra vida pueda producir una cosecha espiritual abundante.
Daniel Jongsma
Daniel Jongsma es pastor de la Iglesia Cristiana Reformada de Dearborn (Michigan), en los suburbios de Detroit. También ha servido como plantador de iglesias en el área de Chicago. Además, Dan ha pastoreado congregaciones en Elmhurst y Fulton, Illinois, y ha sido pastor de jóvenes en Jenison, Michigan, y Sunnyside, Washington. Él y su esposa, Gloria, tienen tres hijas.