Génesis 50: 24-26
AYUDA PERMANENTE
“¡En verdad, Dios vendrá a ayudarlos!”
Génesis 50:25
¿Ha experimentado usted en alguna ocasión la angustiante necesidad de que alguien le ayude? Cuando estamos acostumbrados a llevar a cabo las actividades del trabajo, podemos hacer varias cosas al mismo tiempo y no parece que necesitemos de ayuda. La repetición de las cosas todos los días, permite tenerlas en la memoria y ponerlas en práctica sin problema alguno.
Pero ¿qué pasa, cuando de pronto, nos cambian de actividad y empezamos a hacer algo a lo que no estamos acostumbrados? Viene la incertidumbre, es decir, nos sentimos inseguros y desconfiados de la efectividad de nuestras acciones. Pensamos que quizá tengamos que hacer mucho esfuerzo y dedicarle más tiempo y, aun así, sentimos que fracasaremos.
¡Qué bendición es tener la confianza de que Dios está siempre con nosotros! Eso es precisamente lo que encontramos en nuestro recorrido a través del primer libro de la Biblia. Un mundo perfecto se convierte en un paraíso perdido, y, sin embargo, Dios siempre aparece en el momento oportuno para redirigir su creación. Pero sus planes mayores para redimir a la humanidad y a nuestro planeta, se llevan a cabo de una familia que no siempre fue fiel, pero nuestro Dios sí permanece fiel a su agenda. Él sí va a liberar a este planeta de la maldición, y un día, nos concederá vivir sin dolor, sin lágrimas y sin cansancio.
Señor Jesucristo, en momentos difíciles estaré seguro de que estarás ahí para ayudarme, y pueda seguir a la meta. Amén.