16 de enero del 2024
Génesis 24:54-57
VIAJANDO CON DIOS
“Dios ha hecho que mi viaje haya salido bien…” Génesis 24:56
¿Tiene algún viaje programado en una fecha próxima? Aun un desplazamiento no muy largo requiere preparativos para que el viaje salga ben. Si va a manejar siempre es bueno revisar los frenos y llantas, y, con la ayuda de alguna aplicación, escoger la mejor ruta. Ah, y no olvide llevar provisiones para el camino. Tenemos que hacer lo que humanamente esté a nuestro alcance para garantizar que el viaje se haga bien. En la antigüedad un viaje podía llevar bastante tiempo aun en distancias cortas. Imagine entonces lo que es hacer un viaje de unos 500 kilómetros en camello, sin GPS, y sin conocer a la gente que busca. Ése es el caso del criado de Abraham, quien es enviado a buscar esposa para Isaac, el hijo de su amo. Como no podía arriesgarse a hacer el viaje en vano, él hizo algo que también nosotros debemos hacer cada vez que salimos al camino: orar pidiendo la dirección de Dios. Por eso, él reconoce en su momento que fue Dios quien hizo que el viaje saliera bien y que pudiera regresar con la misión cumplida. No tiene nada de malo hacer preparativos para un viaje, al contrario. Pero siempre debemos estar prestos para reconocer que es nuestro grande y poderoso Dios quien hace que pasen las cosas y que parezcan muy sencillas. Dios es previsor y nos lleva de la mano para que podamos cumplir oportunamente con lo que hemos planeado.
Gracias Dios, por darme la oportunidad de planear los viajes y gracias por cuidar nuestra llegada y el regreso. Amén.
La Biblia comienza con el relato de la creación, y, de igual modo, el Credo de los Apóstoles inicia con la afirmación: “Creo en Dios Padre Todopoderoso”. Dios mismo dijo de su obra que “Todo lo que había hecho era bueno en gran manera”. Aunque muchas veces tendemos a menospreciar esta creación, ésa no es la enseñanza bíblica en ningún momento. Sin embargo, sí tenemos que reconocer que vivimos en un mundo bajo los efectos del pecado. Y aun así, nuestra vida cotidiana debe estar marcada por el reconocimiento de que esas actividades también le importan a Dios. Aun si la tierra no responde a nuestros esfuerzos como era originalmente el diseño divino, nosotros estamos llamados a reflejar nuestra preocupación por darle la gloria a Dios en donde quiera que nos desenvolvamos. El devocional de este mes busca mostrarnos la forma en que los primeros pobladores de nuestro planeta lidiaron con esas dificultades, y aun así, encontraron maneras de relacionar sus actividades diarias con su servicio a Dios. Por eso, esperamos que al final usted pueda decir: ¡Qué hermoso es vivir en este mundo que Dios ha creado aun con todas sus dificultades!
Samuel Olán Pérez
Ha sido anciano en la iglesia presbiteriana en Tabasco. Está casado y tiene tres hijos. Es biólogo y muy comprometido con las causas ambientales.