15 de enero del 2024
Génesis 17:1-4
UNA VIDA DELANTE DE DIOS
“[…] Yo soy el Dios todo poderoso, vive una vida sin tacha delante de mí”. Génesis 17:1
Seguramente ha escuchado las promesas que los líderes locales y mundiales hacen a sus seguidores. Por lo general, prometen concederles un bienestar que hasta ahora se les ha negado. Y qué bueno cuando son fieles y cumplen esas promesas. De hecho, las elecciones en los países se ganan por lo general en proporción a los beneficios que los candidatos ofrecen. Lamentablemente esto puede conducir a una cultura de ciudadanos que exigen derechos y bienestar, pero sin estar dispuestos a dar nada a cambio, más que su voto. Nuestro Dios es un Dios bondadoso, y sus promesas forman una parte importante de nuestra fe. Confiamos en que él es fiel a sus promesas, pero también creemos que está al pendiente de nuestra conducta. Por eso él nos invita a vivir correctamente, con honestidad y responsabilidad aquí en el mundo. Estamos ante una gran nube de testigos de modo que es vital mantener un buen testimonio “para con los de afuera”. Pero la motivación más grande de un cristiano no es porque la gente lo ve, sino porque su vida está delante de Dios. Es a él a quien queremos honrar a través de nuestra conducta. ¿No te gustaría que por tu comportamiento en el trabajo los demás reconozcan que eres un hijo del Dios todopoderoso y que tratas de vivir a la imagen de Cristo? Dios es glorificado cuando sus hijos viven como lo que son: la luz del mundo.
Señor Jesucristo, te ruego que en todo momento reconozca que eres todopoderoso y que pueda vivir correctamente y en paz conmigo mismo y con los demás. Amén.
La Biblia comienza con el relato de la creación, y, de igual modo, el Credo de los Apóstoles inicia con la afirmación: “Creo en Dios Padre Todopoderoso”. Dios mismo dijo de su obra que “Todo lo que había hecho era bueno en gran manera”. Aunque muchas veces tendemos a menospreciar esta creación, ésa no es la enseñanza bíblica en ningún momento. Sin embargo, sí tenemos que reconocer que vivimos en un mundo bajo los efectos del pecado. Y aun así, nuestra vida cotidiana debe estar marcada por el reconocimiento de que esas actividades también le importan a Dios. Aun si la tierra no responde a nuestros esfuerzos como era originalmente el diseño divino, nosotros estamos llamados a reflejar nuestra preocupación por darle la gloria a Dios en donde quiera que nos desenvolvamos. El devocional de este mes busca mostrarnos la forma en que los primeros pobladores de nuestro planeta lidiaron con esas dificultades, y aun así, encontraron maneras de relacionar sus actividades diarias con su servicio a Dios. Por eso, esperamos que al final usted pueda decir: ¡Qué hermoso es vivir en este mundo que Dios ha creado aun con todas sus dificultades!
Samuel Olán Pérez
Ha sido anciano en la iglesia presbiteriana en Tabasco. Está casado y tiene tres hijos. Es biólogo y muy comprometido con las causas ambientales.