11 de enero del 2024
Génesis 9:9-12
ALIANZA PARA EL FUTURO
¿Está velando por el futuro que le espera a las próximas generaciones? “Miren, yo voy a establecer mi alianza con ustedes y con sus descendientes”. Génesis 9:9
¿Qué piensa de la “Agenda 2030” de la que tanto se habla y que ya está tan cerca de su vencimiento? Tal vez haya escuchado de teorías de conspiración que ven en esta agenda la punta de lanza para un nuevo orden mundial. Otros ven más una quimera que una meta conquistable en un plan que entre sus objetivos cuenta con acabar la pobreza y el hambre entre sus objetivos, ya no se diga en solo quince años desde su incepción. Cualquiera que sea su punto de vista, es interesante que entre sus planteamientos se encuentre defender la tierra en toda su extensión, incluyendo el suelo, el aire y los seres vivientes. Para ello, hacen estrategias que los países han firmado para aplicarlos en el territorio y en los tiempos establecidos. Uno de sus objetivos se llama “Alianza para lograr los objetivos”, y que es fundamental para que los otros 16 se cumplan. Llama la atención que en la reconstrucción después del diluvio, Dios estableció una alianza con las generaciones presentes, pero en su gran visión incluyó a los descendientes, es decir, las futuras generaciones. Se trata de un pacto en el que Dios se compromete a mantener la estabilidad del orden natural para la supervivencia de su creación. El arco iris es la señal de ese compromiso divino, y no está de más que sus hijos colaboren en aquellas acciones que consideremos acordes a sus designios.
Bendito Dios, ayúdame a cooperar con el bienestar de tu creación. Comprendo que una forma de glorificarte es a través del cuidado de la obra de tus manos. En Cristo, Amén.
La Biblia comienza con el relato de la creación, y, de igual modo, el Credo de los Apóstoles inicia con la afirmación: “Creo en Dios Padre Todopoderoso”. Dios mismo dijo de su obra que “Todo lo que había hecho era bueno en gran manera”. Aunque muchas veces tendemos a menospreciar esta creación, ésa no es la enseñanza bíblica en ningún momento. Sin embargo, sí tenemos que reconocer que vivimos en un mundo bajo los efectos del pecado. Y aun así, nuestra vida cotidiana debe estar marcada por el reconocimiento de que esas actividades también le importan a Dios. Aun si la tierra no responde a nuestros esfuerzos como era originalmente el diseño divino, nosotros estamos llamados a reflejar nuestra preocupación por darle la gloria a Dios en donde quiera que nos desenvolvamos. El devocional de este mes busca mostrarnos la forma en que los primeros pobladores de nuestro planeta lidiaron con esas dificultades, y aun así, encontraron maneras de relacionar sus actividades diarias con su servicio a Dios. Por eso, esperamos que al final usted pueda decir: ¡Qué hermoso es vivir en este mundo que Dios ha creado aun con todas sus dificultades!
Samuel Olán Pérez
Ha sido anciano en la iglesia presbiteriana en Tabasco. Está casado y tiene tres hijos. Es biólogo y muy comprometido con las causas ambientales.