Génesis 9:1-3
¡A COMER DE TODO!
“Pueden comer todos los animales y verduras que quieran. Yo se los doy”.
Génesis 9:3
Los tiempos han cambiado. Hace medio siglo se comía de lo que se producía en los patios traseros de las casas, se sembraba en periodos que marcaba el calendario lunar y se cosechaba por temporadas para satisfacer las necesidades. Actualmente se vive a ritmos acelerados y todo lo que nos rodea está hecho de la misma forma para satisfacer las prisas y las exigencias. Por ejemplo, se ha reducido el tiempo entre la siembra y la cosecha, y sin embargo, los productos son mayores, porque se han modificado internamente. Ahora hay hasta frutos que ya no tienen semillas y otros que carecen de espinas.
El diluvio también trajo ajustes importantes en la dieta humana. Al reordenar su creación, Dios muestra su misericordia y abre la posibilidad de comer carnes y frutos, semillas y verduras, incluso de aquellas que crecen bajo tierra y en los árboles. Por supuesto que al hablar de alimentos las opiniones se dividen aun entre los cristianos. Comer de todo es un principio sano de la creación que permite un balance adecuado de aquellas sustancias que nutren el cuerpo. Cuando el balance se pierde se producen enfermedades por el exceso o carencia de sustancias que el cuerpo necesita.
Lo más maravilloso, y que a veces olvidamos, es que esto es un don de Dios y que, comer también es una de las formas en que glorificamos a Dios (1 Cor. 10:31).
Te ruego Señor Jesucristo que sigas dando la oportunidad de comer de todo y que aportemos para que otros también puedan comer. Amén.