31 de diciembre del 2023
Mateo 10:32-42
EL ESCÁNDALO DEL DISCIPULADO
“…y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí”. Mateo 10:38
Este mes hemos estado hablando de los escándalos de la Navidad. A estas alturas, creo que hemos encontrado la clave de estos escándalos: La venida del Rey no se ajusta a nuestras definiciones de realeza. La pobreza, el desprecio, los chismes e, incluso, el asesinato, rodean el nacimiento de Jesús. Todos estos escándalos son indicios de que el camino del niño de Navidad conduce al mayor de todos los escándalos: la cruz. La escandalosa muerte de Jesús proyecta su tenebrosa sombra sobre el pesebre en Belén. Pero ahora ese escándalo alcanza las vidas de los seguidores de Jesús. La fe cristiana se distingue de todas las demás religiones porque proclama las buenas nuevas de la cruz. La fe cristiana tiene la audacia de declarar que a través de una cruz el mundo es reconciliado con Dios. Y la fe cristiana tiene la audacia de declarar que aquellos que son discípulos de Jesús deben tomar la cruz del discipulado. Esto significa que los discípulos de Jesús están dispuestos a seguir los pasos de su maestro aun si esto significa sufrir como él. Jesús usará nuestros sufrimientos para establecer su reino, dar testimonio de su evangelio y obrar una mayor santidad en nuestra vida. En este último día del año, aquí hay una resolución que vale la pena mantener: toma la cruz, enfrenta el escándalo del discipulado y sigue a tu Señor.
Señor Jesús, gracias por tu disposición a llevar nuestras cargas. Danos la fuerza para llevar las cargas de los demás y tomar la cruz del discipulado por tu causa. Amén.
En nuestra cultura el trasfondo bíblico de la Navidad ha ido decreciendo. En su lugar, mucha gente la describe como una fiesta en la que ni siquiera mencionan a Jesucristo. Una revista dice que es el “aniversario de nuestro propio nacimiento como personas plenas, con valores, conciencia, capacidad de reconocer los errores, descubrir los miedos, motivarnos y emprender nuevos sueños”. Y los propios cristianos no estamos lejos de adoptar un punto de vista romántico y acaramelado de este acontecimiento. No cabe duda que la venida de Cristo a este mundo es motivo de gran alegría. Él es quien es capaz de traer paz y plenitud a la vida de la gente. Y no debemos avergonzarnos por disfrutar de una celebración como ésta. Pero, a veces olvidamos que este acontecimiento ocurre entre situaciones escabrosas, momentos dolorosos y decisiones difíciles para los protagonistas. Muchas de las cosas que ellos vivieron hubieran escandalizado incluso a la sociedad más permisiva de nuestro tiempo. Necesitamos un punto equilibrado de la Navidad que nos permita alcanzar un compromiso más radical con Jesucristo. Esperamos que este devocional permita ver ese otro lado de la Navidad que a veces pasa desapercibido.
Robert Heerspink
Fue pastor de varias iglesias, y director del ministerio Back to God (De regreso a Dios). Una de sus pasiones era la escritura, sobre todo, devocionales para el pueblo de Dios.