30 de diciembre del 2023
Lucas 2:41-52
RECUERDOS DE FAMILIA
“Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón”. Lucas 2:51
Hay familias todavía que conservan álbumes de fotos de cada uno de sus hijos. Esos libros están llenos de fechas, recuerdos del hospital y fotografías de la niñez. Cada vez que los abren surgen todo tipo de recuerdos especiales. María no tenía un “álbum familiar” como estos para recordar el nacimiento de su hijo. Pero ella pasó más tiempo pensando en ese momento que el que cualquier familia haya pasado pensando en el nacimiento de sus hijos. Y lo que María recordaba no eran solo recuerdos propios de la maternidad, sino aquellos momentos escandalosos que eran únicos en la historia de su hijo. Las palabras de los profetas en el Antiguo Testamento ayudaron a dar sentido a lo que ella había visto y oído. Y darle sentido a estas cosas probablemente le tomó a María toda una vida. Algunas cosas quedaron claras cuando su hijo comenzó su ministerio público. Otros eventos se aclararon en la terrible tarde del viernes cuando vio morir a su hijo. Otros eventos tomaron sentido solo cuando ella estaba cara a cara con su hijo después de su resurrección. Meditar en Jesús era la tarea de María y es nuestra tarea también. Pensar con detenimiento acerca de Jesús está en el corazón de la fe cristiana. Examinar nuestra vida a la luz de la historia de Cristo le brinda también un nuevo propósito. Nos enseña a vivir para él y no para nosotros.
Bendito Dios, concede que siempre tenga presente la vida de tu Hijo. Permite que su ejemplo ilumine mi relación y compromiso contigo. En su nombre, Amén.
En nuestra cultura el trasfondo bíblico de la Navidad ha ido decreciendo. En su lugar, mucha gente la describe como una fiesta en la que ni siquiera mencionan a Jesucristo. Una revista dice que es el “aniversario de nuestro propio nacimiento como personas plenas, con valores, conciencia, capacidad de reconocer los errores, descubrir los miedos, motivarnos y emprender nuevos sueños”. Y los propios cristianos no estamos lejos de adoptar un punto de vista romántico y acaramelado de este acontecimiento. No cabe duda que la venida de Cristo a este mundo es motivo de gran alegría. Él es quien es capaz de traer paz y plenitud a la vida de la gente. Y no debemos avergonzarnos por disfrutar de una celebración como ésta. Pero, a veces olvidamos que este acontecimiento ocurre entre situaciones escabrosas, momentos dolorosos y decisiones difíciles para los protagonistas. Muchas de las cosas que ellos vivieron hubieran escandalizado incluso a la sociedad más permisiva de nuestro tiempo. Necesitamos un punto equilibrado de la Navidad que nos permita alcanzar un compromiso más radical con Jesucristo. Esperamos que este devocional permita ver ese otro lado de la Navidad que a veces pasa desapercibido.
Robert Heerspink
Fue pastor de varias iglesias, y director del ministerio Back to God (De regreso a Dios). Una de sus pasiones era la escritura, sobre todo, devocionales para el pueblo de Dios.