22 de diciembre del 2023
Lucas 2:8-20
TESTIGOS DE JESÚS
“Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño”. Lucas 2:8
A veces, un pasaje familiar contiene hechos sorprendentes que escapan a nuestra atención. Las palabras verdaderamente impactantes en este pasaje son estas: “…dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño”. ¡Los pastores fueron los primeros en dar testimonio del nacimiento de Jesús! Pero, legalmente, los pastores no podían dar testimonio sobre este evento. Por la naturaleza misma de su profesión, los pastores estaban descalificados para servir como testigos en un tribunal de justicia. Eran considerados de un estrato bajo. Su testimonio sólo sería considerado como rumor o rumores. Entonces, ¿por qué Dios usa intencionalmente pastores como los primeros testigos de Navidad? Tal vez porque con conocer a uno es suficiente. La Biblia no comparte una visión discriminatoria de los pastores. Moisés fue un pastor al igual que David. Aún más, ¡Dios mismo era conocido como el pastor de Israel! (Salmo 23). ¿Y el Mesías nacido en Belén? Él sería un gobernante que pastorearía al pueblo de Dios (Miqueas 5:4). Jesús no se avergüenza de identificarse como el buen pastor que cuida sus ovejas (Juan 10:14-16). Si hoy te sientes igual de perdido que una oveja entonces pon atención al testimonio de los pastores. El buen pastor está llamando tu nombre. Acércate a él y deja que te lleve sobre sus hombros (Lucas 15:4-6).
Señor Jesús, nos contagiamos de la euforia de los pastores. Ven a nosotros como el gran Pastor. Aliméntanos y guíanos en tus caminos. En tu nombre, oramos. Amén.
En nuestra cultura el trasfondo bíblico de la Navidad ha ido decreciendo. En su lugar, mucha gente la describe como una fiesta en la que ni siquiera mencionan a Jesucristo. Una revista dice que es el “aniversario de nuestro propio nacimiento como personas plenas, con valores, conciencia, capacidad de reconocer los errores, descubrir los miedos, motivarnos y emprender nuevos sueños”. Y los propios cristianos no estamos lejos de adoptar un punto de vista romántico y acaramelado de este acontecimiento. No cabe duda que la venida de Cristo a este mundo es motivo de gran alegría. Él es quien es capaz de traer paz y plenitud a la vida de la gente. Y no debemos avergonzarnos por disfrutar de una celebración como ésta. Pero, a veces olvidamos que este acontecimiento ocurre entre situaciones escabrosas, momentos dolorosos y decisiones difíciles para los protagonistas. Muchas de las cosas que ellos vivieron hubieran escandalizado incluso a la sociedad más permisiva de nuestro tiempo. Necesitamos un punto equilibrado de la Navidad que nos permita alcanzar un compromiso más radical con Jesucristo. Esperamos que este devocional permita ver ese otro lado de la Navidad que a veces pasa desapercibido.
Robert Heerspink
Fue pastor de varias iglesias, y director del ministerio Back to God (De regreso a Dios). Una de sus pasiones era la escritura, sobre todo, devocionales para el pueblo de Dios.