Isaías 9:1-7
PAZ EN LA TIERRA Y EN EL CIELO
“¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”.
Lucas 2:14
¿Sabías que a los ángeles les gusta cantar? Si no lo habías notado puedes ver Isaías 6 y Apocalipsis 5. La tradición judía afirma que los ángeles cantaron cuando Dios creó los cielos y la tierra. Esa es una suposición sensata (ver Job 38:7). Tampoco es sorprendente que canten en el nacimiento del Hijo de Dios, porque en la venida de Cristo, Dios inicia una nueva creación. ¡En su Hijo, Dios está haciendo nuevas todas las cosas!
¿Cómo podemos darnos cuenta de que hay algo verdaderamente nuevo? Bueno, los ángeles cantan de paz en la tierra. La paz es lo que nuestro mundo necesita desesperadamente. No solo un final superficial de la guerra, sino un verdadero shalom, una plenitud de la vida que nace de la reconciliación entre la tierra y el cielo.
Pero ¿qué hace Jesús para lograr esta reconciliación? Aquí hay una pista. Más de 30 años después, el mensaje de los ángeles halla eco cuando la multitud del Domingo de Ramos canta: “Paz en el cielo y gloria en las alturas” (Lucas 19:38). Los ángeles en el nacimiento de Cristo cantaron de paz en la tierra. Y mientras Cristo se dirigía a la cruz, las multitudes cantaron de paz en el cielo. A través del nacimiento y muerte del Príncipe de Paz (Isaías 9:6), hay comunión entre el cielo y la tierra. Si abrazas esta verdad, tú también puedes cantar con gozo: “¡Gloria a Dios en las alturas!”.
Príncipe de Paz, ayúdanos a unirnos a la canción de los ángeles. Ayúdanos a celebrar el regalo de paz y compartirlo con quienes lo necesitan. Amén.